APORTE AL XVI CONGRESO DE LA COB


¡RUPTURA CON EL GOBIERNO!

¡NO A LA REELECCION DE EVO-LINERA!

¡CERRARLE EL PASO A LA DERECHA!

¡FUERA LAS DIRECCIONES TRAIDORAS!

¡POR UNA DIRECCION CLASISTA Y DE COMBATE!

¡RECUPERAR LA INDEPENDENCIA DE CLASE Y CONSTRUIR EL PT COMO ALTERNATIVA PROPIA DE LOS TRABAJADORES!

RETOMAR OCTUBRE DE 2003 HACIA UNA SALIDA OBRERA, CAMPESINA Y SOCIALISTA

PRESENTACIÓN

El presente documento es una modesta contribución del Movimiento Socialista de los Trabajadores al XVI Congreso de la COB puesto a consideración de las bases, con el objetivo de generar el debate acerca de la situación internacional y nacional en medio de la crisis de dirección revolucionaria en la que se encuentra el movimiento obrero, en pro de encontrar una salida de independencia de clase, que en Bolivia puede concretarse a condición de que la COB se dote de una dirección clasista y de combate, que rompa con el apoyo al gobierno y retome el mandato del congreso anterior, de construir el PT como estrategia política hacia la toma del poder en camino al verdadero socialismo. Esperamos que este material pueda ser difundido y sea parte del  sano y democrático debate con los compañeros trabajadores.

1.-  INTERNACIONAL

La crisis económica mundial, crónica desde el 2008, se ha profundizado con la desaceleración económica de China, que representa casi el 25% de la economía capitalista manufacturera mundial, y la consiguiente caída de su bolsa de valores en agosto del pasado año, arrastrando tras de sí al planeta entero. Esta crisis es la principal responsable para la caída de los precios de las materias primas. El precio del petróleo, que de estar el barril por encima de los 100 $us en el 2014, ahora se sitúa por debajo de los 30 $us., otro tanto pasa con los minerales como el estaño que llegó a cotizarse en 14 $us la libra fina, ahora bajó cerca a los 6 $us. El capitalismo vive una crisis de sobreproducción de mercancías. La ilimitada producción industrial capitalista choca con los cada vez más estrechos límites del mercado, hundiendo al planeta en el abismo de la recesión económica mundial.

El imperialismo, la burguesía y la oligarquía del mundo, para salir de la crisis, aplican medidas de ajuste económico aumentando la explotación de las masas trabajadoras. Reducen el déficit fiscal aumentando impuestos y reduciendo los gastos públicos, precarizando la salud, la educación, etc. Los gobiernos de turno, para trasladar la crisis fuera de sus países y estimular las ventas al exterior han devaluado monedas como el Yuan en la China, el Euro en Europa, sus respectivas monedas en Chile, Perú, Argentina, Brasil para citar algunos. Políticas que envilecen el poder adquisitivo de los salarios a tiempo que ha aumentado el ejército industrial de reserva (aumentó el desempleo). Se ha generado miseria y desesperación en las familias proletarias del mundo entero en beneficio de un puñado de grandes capitalistas, cuyas ganancias no cesan de aumentar a pesar de la crisis.

Las masas trabajadoras en el mundo están resistiendo esta feroz ofensiva burguesa y han salido a luchar. Las movilizaciones en Medio Oriente y la Primavera Árabe, el norte de África, huelgas en Grecia, España, China, EE.UU, son respuesta a las políticas anti obreras dictadas por el imperialismo, las oligarquías y burguesías locales; lo que ha mantenido al planeta en una situación revolucionaria abierta el 2000, misma que se ha dilatado por más de una década.

Lo que ocurre en Medio Oriente es un proceso revolucionario  que no sólo va contra las dictaduras, sino también contra la explotación capitalista. No va primero contra el régimen dictatorial y después contra el régimen social, en etapas históricamente independientes, sino que combina ambas tareas. Es decir a la caída de las dictaduras no le tiene que suceder necesariamente otro régimen burgués, sino puede y debe sucederle el poder de los trabajadores  y sus organizaciones en  combate. Por eso no es un proceso de revolución democrática, sino de revolución socialista. Sin embargo, la resistencia de las masas ha sido neutralizada por las clases explotadoras y sus gobiernos. El imperialismo norteamericano ha formado un bloque con los gobiernos de Rusia, Alemania, Francia, Irán e Irak apoyando a la genocida dictadura de Bashar Al Assad en Siria, declarando una supuesta “Tercera Guerra mundial contra ISIS”, que en realidad es una ofensiva militar imperialista para aplastar el ascenso revolucionario e imponer una salida democrático-burguesa, so pretexto de luchar contra los atentados terroristas de bandera falsa en Francia. La clase trabajadora debe unirse bajo las consignas de expulsión del imperialismo Estadounidense, Europeo e Israelí, y sus aliados Rusia e Irán, de Siria y Medio Oriente. ¡Fuera Bashar al Assad de Siria!; ¡Por una salida obrera y socialista en Siria y medio Oriente!

En América Latina, cuando el ascenso revolucionario de masas puso al orden del día el problema del poder de la clase trabajadora, la burguesía para salvarse recurrió, a través de la democracia burguesa, a gobiernos de frente popular, pseudo socialistas, indigenistas, nacionalistas, como Chávez – Maduro, Kirchner, Evo, Correa, etc., mostrando su preferencia momentánea a la conciliación de clases, ante su eficacia para desviar el ascenso revolucionario. Dichos gobiernos, en una primera etapa, han otorgado migajas a las masas, pero su labor principal fue y es proteger el gran capital. En la etapa en que vivimos enfrentan directamente a las masas, se desgastan y abren el camino a  procesos reaccionarios o contrarrevolucionarios. Estas direcciones, reformistas con retórica anti imperialista, son un obstáculo en la conciencia de las masas, que impiden la construcción de una dirección revolucionaria del proletariado mundial.

La dirección que necesita el proletariado mundial para liberarse de su condición de explotación y opresión es una de independencia de clase, cuya orientación sea conducir a las masas hacia luchas victoriosas, desde las más básicas, como la del incremento salarial de acuerdo al incremento del costo de vida, hasta las más estratégicas relacionadas con la toma del poder por la vía insurreccional revolucionaria, para expropiar al imperialismo, a la oligarquía y a las burguesías locales e instaurar estados obreros en camino de construir la sociedad socialista a nivel mundial.

Más que nunca está planteado para las clases explotadas en el mundo entero, el dilema histórico de la construcción de la dirección revolucionaria propia de la clase obrera, para salvar a la humanidad de su indeseado  holocausto y llevarla por el camino del Socialismo científico.

2.- NACIONAL

2.1.- DE LA REVOLUCIÓN DE OCTUBRE AL GOBIERNO DE EVO

Nuestro país entró en una situación revolucionaria el año 2000, con la lucha victoriosa de los trabajadores en Cochabamba contra la Transnacional Aguas del Tunari. De ahí en adelante las masas acrecentaron su  movilización a nivel nacional contra las políticas pro imperialistas de los gobiernos neoliberales de turno, al punto de cuestionar todo el sistema capitalista imperante, fortaleciendo los organismos proletarios, reconstituyendo la Central Obrera Boliviana. La cúspide de esta lucha se dio en Octubre de 2003, cuando las masas derrocaron al gobierno de Sánchez de Lozada, planteando la expulsión de las transnacionales y la nacionalización de los hidrocarburos. La COB recobró la esencia de su papel histórico en las revoluciones bolivianas y se puso a la cabeza del proceso como organismo de doble poder, se hizo dueña de la sede de gobierno y alternativa real del poder proletario ante la catástrofe del poder burgués. Era el momento de cumplir con la tarea de ejercer el poder obrero, campesino, originario y popular, y profundizar la revolución hacia la auténtica nacionalización sin indemnización de los recursos naturales, la expropiación de la oligarquía, e impulsar una verdadera revolución agraria, que sumadas a otras tareas revolucionarias, conduzcan al camino de una auténtica revolución socialista. Sin embargo, las direcciones del movimiento de masas, principalmente de la COB, entregaron el poder a la burguesía, capitulando a la salida burguesa de traspaso del poder vía sucesión constitucional al vicepresidente Carlos Mesa.

En mayo y junio de 2005, las mismas masas trabajadoras derrocan a Mesa en una reedición de la revolución obrera, colocando otra vez a la COB como poder dual,  pero las direcciones nuevamente traicionan la lucha bajo el mismo mecanismo de sucesión constitucional entregando el poder a Rodríguez Veltzé, un gobierno con el objetivo central de convocar a elecciones como paso estratégico para recomponer el Estado burgués maltrecho.

Las salidas constitucionales y electorales fueron la punta de lanza de la burguesía para desviar la revolución obrera y campesina. Estas salidas fueron agitadas y defendidas militantemente por Evo Morales en contra del proceso revolucionario. Éste, en la insurrección de 2003 no se encontraba en el país y bregó en primera instancia por la continuidad de Sánchez de Lozada en el poder hasta que cumpla su mandato constitucional hasta el 2007. Después, cuando las masas finalmente derrocan a Goni,  jugó un rol fundamental para desviar la revolución poniéndose del lado de la burguesía. Apoyando la sucesión constitucional, por encima de la salida revolucionaria planteada en los hechos. Lo mismo hizo en la posterior insurrección de 2005 para desviar el proceso a la salida electoral. Se constituyó en una alternativa de gobierno para la burguesía, aunque atípico, pues no provenía de los clásicos representantes neoliberales, sino del campesinado.

2.2.- UN GOBIERNO DE FRENTE POPULAR QUE CONCILIA EN FAVOR DE LA BURGUESÍA

Evo Morales se constituyó en un gobierno de Frente Popular, es decir, un gobierno que, apoyado por sectores de trabajadores del campo y la ciudad,  lleva a las masas a conciliar con la burguesía para reconstruir el Estado Burgués que estuvo a punto de ser barrido por una revolución obrera. Para mitigar el ascenso revolucionario, otorgó bonos y migajas a los trabajadores, mientras que a las transnacionales les renovó los contratos asignándoles la categoría de “socias” estableciendo un relativo aumento de regalías para el Estado, llamando a este accionar “nacionalización”, pero que no fue más que legitimar la actividad imperialista en el país. Revirtió parcialmente las llamadas tierras de engorde, pero dejó intactas las principales propiedades de la oligarquía, consensuando previamente con ella; reconstituyó el orden burgués fortaleciendo a sus pilares: las FF.AA y la policía y garantizó la gran propiedad privada. Ante el ascenso de masas que planteaba el problema del poder, Evo Morales contrapuso una amañada Asamblea Constituyente, para apagar el fuego revolucionario y crear condiciones para la conciliación de clase.

2.3.- DE LA CONCILIACIÓN AL GIRO A LA DERECHA

En medio de esta primera etapa de tibias reformas y conciliación de 2006 al 2008, la derecha oligárquica de la Media Luna impulsó otra alternativa para aplastar definitivamente el ascenso revolucionario, centrada en la contrarrevolución, que en apariencia se enfrentaba al gobierno pues este se colocaba en el centro como conciliador, pero el ataque central se dirigía a las masas. En realidad, la ofensiva de la oligarquía surgió ante el temor de que las masas puedan rebasar al gobierno y generen otra revolución que logre expropiarlos y expulse al imperialismo; querían propinar un aplastamiento físico con elementos de guerra civil en una clara ofensiva contrarrevolucionaria desplegada durante los años 2007 y 2008. Sin embargo, La burguesía mundial cerró filas con Evo Morales, mostrando su preferencia a la conciliación de clases como alternativa para desmontar la revolución. A su vez, producto de sus propios errores y principalmente por la movilización de las masas campesinas, la derecha oligárquica fue derrotada políticamente. Se presentó otra vez la oportunidad de aplastarla expropiándola, pero el gobierno no solo la perdonó, sino que pactó con ella la autonomía, tierras, contra los derechos indígenas, etc. plasmando  el acuerdo con la oligarquía en la Nueva Constitución Política del Estado.

A partir de ese momento el gobierno da un giro a la derecha. Con la CPE garantiza el poder social de la oligarquía defendiendo sus propiedades y restablece el orden burgués cualitativamente. Incluso llega a cooptar en sus filas a sectores de la derecha oligárquica como la Juventud Cruceñista. Da paso a la segunda fase del gobierno, ya no de conciliación de clases, sino de enfrentamiento contra la clase trabajadora. Es así que Evo Morales aplicó medidas anti populares y antiobreras, que se verán en su máxima expresión en el 2010 con el azucarazo, el gasolinazo, entre otras. La carestía de vida contrastó con los aumentos irrisorios del salario, y se desenvolvieron luchas crecientes de los trabajadores de occidente (Fabriles, Salud, Jubilados, Mineros, etc). Desarrolló políticas imperialistas y oligárquicas en detrimento de los derechos indígenas generando la movilización de éstos (Tipnis). Mientras la derecha social, los empresarios, oligarcas y el imperialismo obtuvieron mayores ganancias. Se fueron disipando las diferencias con la derecha, la base social de la oligarquía fue trasladando su apoyo a Evo, debido a que éste es quien mejor ha defendido sus intereses de clase y comenzó a gobernar  más claramente a su favor. En este proceso se da inicio al distanciamiento de los trabajadores respecto al gobierno, que se reflejó el 2012 durante  XV congreso de la COB con el mandato central de crear el Instrumento Político de los Trabajadores.

2.4.- LA DERECHA SOCIAL APOYA AL GOBIERNO, LA DERECHA POLÍTICA SE RECOMPONE; DISTANCIAMIENTO DE LAS MASAS COMBATIVAS

Producto de que gobierna a favor de la patronal, su base social de apoyo se acrecentó en la Media Luna y al mismo tiempo se redujo en los sectores combativos de occidente. Las elecciones presidenciales de 2014 muestran este fenómeno en el que ha mantenido su alta votación de 2009, pero perdiendo diez por ciento de apoyo que recibía de occidente, sector clave de la revolución, reemplazando esos votos con el apoyo del sector donde campeó la contrarrevolución, los dominios de la oligarquía. La pérdida de apoyo en los sectores combativos se reveló con más claridad en las elecciones subnacionales y el referéndum autonómico de 2015, en las que, en occidente, perdieron varios de los candidatos del partido de gobierno y se rechazó la propuesta oficialista de estatutos autonómicos. Esto refleja un distanciamiento de las masas combativas posibilitando un espacio para la izquierda revolucionaria, pero que está limitada por la traición de las direcciones y la falta de dirección revolucionaria.

A su vez, la derecha política tradicional, proveniente del MNR y los gobiernos neoliberales, se recompone gracias a que Evo les dio respiro y brindó espacios de participación en las elecciones que les permitió entrar en las instituciones burguesas. Por ejemplo, en las elecciones presidenciales de 2014 la derecha superó el 20 por ciento de votación. En las subnacionales, el MNR ganó la alcaldía de Trinidad y Unidad Nacional ganó la alcaldía del que fue epicentro de la revolución, El Alto, entre otras.

Además, una buena parte de la derecha política, tradicional (militantes del MNR, Subirana de la mega coalición Gonista, etc), se ha pasado a las filas del partido de gobierno, no porque se hayan convertido en izquierdistas, sino porque el gobierno se ha ido derechizando. También alzó cabeza la centro derecha agrupada en partidos como Sol.bo, que detenta el poder de la alcaldía y gobernación de La Paz. Pero las disputas del gobierno con esta derecha como con la tradicional que aún no ha ingresado a sus filas, es en esencia por demostrar quién es el mejor administrador de los negocios del imperialismo y la oligarquía.

2.5.- ESTABILIDAD ECONÓMICA PARA LA BURGUESÍA, NO PARA LOS TRABAJADORES

La crisis económica mundial ha producido una caída en el precio de las materias primas, afectando la economía boliviana. En esta situación el gobierno está obligado a cumplir con la patronal descargando el peso de la crisis sobre las espaldas de la clase trabajadora, lo que llevará a mayores enfrentamientos con ésta. La estabilidad económica que agita como consigna para posibilitar su cuarta reelección, en realidad es una estabilidad de la burguesía imperialista y la oligarquía. Por eso ofrece seguridad jurídica a las transnacionales y promueve su “inversión” en eventos como el llamado “Invirtiendo en la nueva Bolivia” realizado el 2015 en Nueva York; promulgó la ley Nº 767, de Incentivos Petroleros que exige el recorte del presupuesto de las universidades y municipios en favor de las transnacionales y su exploración petrolera. Hecho que además viola los derechos de los pueblos indígenas que se ven afectados por la actividad transnacional en sus territorios y parques originarios. A la oligarquía le ha concedido ampliar la frontera agrícola y la “función económica social” para que pueda hacer lo que quiera. Tal es el compromiso con la patronal que el mismo Ministro de Economía informó que, entre el año 2006 y 2014, los empresarios privados han aumentado sus ganancias de 900 a 4 mil millones de dólares (450 por ciento) gracias al gobierno de Evo. Por eso los organismos internacionales del imperialismo como el Banco Mundial y el FMI felicitan oficialmente su gestión.

En contraste, estas políticas profundizan la explotación de los trabajadores. Los salarios son insuficientes para cubrir una canasta familiar digna. El incremento salarial es irrisorio al lado de la  inflación y carestía de vida. Se promueve la reducción de personal provocando el aumento de desempleo; por ejemplo en la Empresa Minera Huanuni, ha propiciado la jubilación forzada de los trabajadores. En la mina Colquiri ha elevado los niveles de explotación subiendo el promedio de producción mineral por mes de 320 a 370 toneladas. A su vez, la gran mayoría de la población se ve obligada a recurrir a trabajos precarios, mientras que el gobierno fomenta una burocracia obrera y campesina que se hace de la dirección de la COB, CSUTCB, Bartolinas, etc., beneficiándola de las prebendas y la corrupción reinante.

2.6.- BONAPARTISMO Y CORRUPCIÓN

Evo Morales, desde la aprobación de la CPE y el giro a la derecha, ha intentado ser un gobierno bonapartista, dictatorial, pero debido a que el ascenso de masas no ha sido derrotado, estas se lo han impedido parcialmente. Sin embargo, la tendencia bonapartista se incrementa porque el gobierno tomó el control de las instituciones del estado (ejecutivo, legislativo, judicial y electoral) y también por la política de ir hacia una cuarta o hasta indefinida reelección. A su vez ha intervenido las principales organizaciones de obreros, campesinos e indígenas como la COB, CSUTCB, CIDOB (entre otras) a través de la prebenda, cooptando a la burocracia sindical. Así como también ha tomado el control de la mayoría de los medios de comunicación. Además, para defender sus privilegios burocráticos que le brinda el dominio del estado, recurre a la calumnia, persecución, chantaje y falsificación entre otras atrocidades, características  propias de un bonapartismo de tipo estalinista.

En esta fase más profunda de su derechización, se han destapado  casos de corrupción propios de un gobierno con elementos dictatoriales. Es sonada la corrupción de los jueces en el poder judicial; también encontramos la corrupción de la policía y la vinculación de sus altos mandos con el narcotráfico, como el caso Sanabria. Pero lo más burdo de este proceso es el caso de corrupción en el Fondo Indígena, al que da largas para encubrir la responsabilidad directa de su gobierno. Estos rasgos de bonapartismo estalinista y escándalos de corrupción son una característica de la fase actual del gobierno, que en su dinámica tiende a acrecentarse.

3.- BALANCE DE LA DIRECCION DE LA COB A LA CABEZA DE TRUJILLO

La dirección de la COB surgida del XV congreso, no cambió el curso de las direcciones que llevaron a la traición de la revolución de 2003 y al apoyo al gobierno de Evo Morales. Trujillo asumió la dirección de la COB en enero de 2012, bajo un documento político, aprobado en el XV congreso, que mandató la construcción del Instrumento Político de los Trabajadores y una plataforma de lucha por las reivindicaciones inmediatas de los trabajadores. Pero durante sus cuatro años de gestión en lugar de luchar por lo mandatado en el mencionado congreso, concilió con el gobierno, traicionando al movimiento obrero, y terminó vendiéndose al MAS por un plato de lentejas. Llevó a la derrota la lucha por la ley de pensiones y el pliego petitorio de la COB. Prebenda de por medio se puso al servicio del gobierno y a nombre de la COB propuso la cuarta re elección del binomio  Evo – Linera. Pero a las luchas obreras le dio la espalda, como la movilización de los trabajadores de Potosí, trabajadores en salud, jubilados, mineros de Huanuni, etc. Pero la traición histórica en el movimiento obrero la produjo al boicotear la construcción del Instrumento Político de los Trabajadores, que se enrumbaba en camino a la independencia de clase, a título de apoyar el “proceso de cambio” en las elecciones de 2014.  Este accionar no solo ha beneficiado al gobierno sino que también ha fortalecido a la derecha, dejando huérfanas a las masas de una alternativa de clase.

Por tanto la gestión de Trujillo fue una de las más nefastas que ha tenido la clase trabajadora. Se merece de la base como mínimo un voto de censura por la alta traición.

3.1.- SURGIMIENTO Y FRACASO DEL PT

La política pro burguesa, pro oligárquica y anti obrera le pasó factura al Gobierno masista, se produjeron distanciamientos de varios sectores que lo apoyaban, como los indígenas de tierras bajas, de una parte de la CONAMAQ. Pero el hecho cualitativo fue protagonizado por el proletariado organizado en la COB, el cual a la cabeza de los mineros de Huanuni, alejándose del MAS, puso en pie su propio partido (El PT)  para presentar una alternativa electoral el 2014 en base a la fuerza orgánica de la COB.  El PT tuvo un parto difícil por la acción reaccionaria del Gobierno, fue de masas desde su nacimiento y aprobó un programa progresivo en camino de la independencia de clase, planteándose como alternativa al Gobierno de Evo por la izquierda. Si el distanciamiento de la clase obrera con el Gobierno no se profundizó y no se concretó la legalización del Partido de los Trabajadores, fue porque se produjo una traición histórica de los dirigentes de la COB, a la cabeza de Trujillo, quienes con prebenda de por medio se pasaron a las filas de Evo Morales.

4.- RECUPERAR LA INDEPENDENCIA DE CLASE Y RETOMAR EL PT

Si bien la traición de las direcciones impidió el desarrollo del PT el proceso de distanciamiento de la base respecto del gobierno continúa y si no se dirige hacia la ruptura con el gobierno forjando su propia salida, quedará atrapada entre éste y la derecha, colocándose en un callejón sin salida. Hoy más que nunca se debe recuperar la independencia de clase y forjar el propio organismo político de los trabajadores para dirigir las riendas de su propio gobierno. Como primer paso concreto para esto el congreso de la COB debe rechazar la cuarta re elección de Evo Morales y retomar la construcción del PT. Para esto es necesario impulsar una dirección de combate para la COB que termine con la era de las capitulaciones burocráticas  y luche por las salidas obreras.

4.1.- POR UNA COB DE COMBATE E INDEPENDIENTE DEL GOBIERNO Y LA PATRONAL; POR UNA DIRECCIÓN CLASISTA

Para encarar la solución a las reivindicaciones más sentidas, como salarios dignos negados, Ley del trabajo sin restricciones, Ley de pensiones solidaria, ninguna vulneración a los derechos laborales y sociales, pero también para dar a la clase obrera su verdadero lugar en la lucha por la solución de fondo a los problemas tradicionales de dominación oligárquico imperialista, para salir de la posición subordinada a los gobiernos de turno, se necesita que este congreso de lugar a una COB de combate y no de sumisión, que discuta la necesidad de dotarse de una dirección clasista y no de conciliación.

4.2.- RETOMAR OCTUBRE HACIA UNA SALIDA OBRERA, CAMPESINA Y SOCIALISTA

La tarea histórica planteada por la revolución boliviana de octubre de 2003 fue más allá de las reivindicaciones económicas, laborales y sectoriales. Fue una revolución obrera, campesina y socialista que quedó inconclusa, pero que planteó a la COB la toma del poder. Si no se desarrolló fue por responsabilidad de sus direcciones. Sin embargo es una tarea pendiente que sigue colocando a la COB como su histórico impulsor y realizador. Debido a su base combativa, no fue casual que de los congresos de la COB, haya surgido el mandato de creación del propio Instrumento Político de los Trabajadores. Es momento de desarrollar esta salida política de independencia de clase a la situación actual;  romper con el gobierno y cerrarle el paso a la derecha; por una salida obrera y campesina que retome octubre hacia una auténtica revolución socialista, que expropie a la oligarquía y transnacionales, otorgue tierra a los campesinos, defienda los derechos indígenas y realice una verdadera nacionalización de los recursos naturales. Está en manos de la COB llevar adelante esta revolución.

La Paz, 17 de enero de 2016