¡FUERA EL IMPERIALISMO Y LA OTAN DE LIBIA!


¡FUERA KADAFI!

POR LA VICTORIA DE LA REVOLUCIÓN
POR  UNA  SOLUCIÓN  DE LOS TRABAJADORES Y EL PUEBLO POBRE

1.- Mediante una Resolución de Consejo de Seguridad de la ONU se lleva adelante la intervención militar del imperialismo en Libia, encabezada por los EEUU, Francia y el Reino Unido, y ahora dirigida por la OTAN. El objetivo inicial es establecer una “zona de exclusión aérea” bajo el pretexto de proteger la vida de los civiles atacados por las fuerzas armadas de Kadafi. Aunque se declara que no habrá intervención de fuerzas por tierra, este objetivo no está descartado, dado razones de fondo que presiden la intervención.
2.-El imperialismo no interviene militarmente  Libia por razones humanitarias, sino ante el hecho de que una revolución aún más contundente que las anteriores, amenaza el control de su dominio sobre Libia y la región.  Su objetivo central es derrotar la revolución en este país y contener el proceso revolucionario creciente en toda la región que se desarrolla en Bahrein, Yemen, Siria, etc., después de las victorias obtenidas en Túnez y Egipto donde el proceso aún no ha terminado. A través de esto busca tomar el control directo de la inmensa riqueza petrolera de Libia, así como evitar el masivo paso de migrantes hacia Europa.
La vida de los civiles no le interesa porque no sólo sus bombardeos alcanzan a los mismos en Libia, sino que  en Yemen, Siria y Bahrein deja que las dictaduras masacren a las insurrecciones en curso. En este último país respalda la invasión del ejército de Arabia Saudita y en Gaza la matanza de palestinos por Israel.
3.-El imperialismo, en particular el yanqui, ante las revoluciones tunecina y egipcia, trató de sortear el aluvión  abandonando en última instancia a sus lacayos dictadores como Ben Ali y Mubarack, y apostando por una “transición democrática”. Lo logró en gran medida. Pero el proceso revolucionario en la región no se ha detenido. En Libia se produce una revolución que dio lugar  a Comités y Milicias Populares que liberó una parte importante del país con Bengasi como epicentro y dividió las Fuerzas Armadas.  Es decir, un proceso más profundo que en las dos anteriores, en el cuadro de movimientos insurrecciónales en los demás países de la región.  Es por esto que optó por  la intervención  militar y de esa manera  derrotar, contener o desviar el proceso.
4.-Acompañando al imperialismo, la Liga Árabe  reclamó también la intervención militar para  la zona de exclusión aérea. Luego de titubeos aceptó incluso el comando de la OTAN ofreciendo aportar 12 aviones de caza, sumándose así a  Qatar que prestó su apoyo desde el inicio. Por su lado los gobiernos de la región como los de Egipto y Túnez además del de Arabia Saudita y demás, han aprobado de hecho la agresión imperialista. Las razones son las mismas que esgrimen estos últimos por obvios motivos.
5.-Kadafi  se transformó en  aliado del imperialismo en las ultimas décadas, después de protagonizar un proceso limitado de nacionalismo en los años setentas. Abrió las puertas a las petroleras y empresas de Europa (Reino Unido, Francia, Italia) y también de los EEUU. Aplicó planes neoliberales según las directivas del FMI. El hambre y la desocupación se agudizaron en la población trabajadora y pobre, la que fue en gran parte desplazada por mano de obra migrante importada por las propias transnacionales.
En esta situación se enfrenta a sangre y fuego a las masas que osan levantarse no sólo contra la dictadura sino también por demandas sociales como ocurre en el resto de los países. Kadafi desde el inicio se enfrenta a la revolución  protegiendo su dominio dictatorial y la de su corrupto clan familiar, así como los intereses de las transnacionales. Ante la inminente intervención militar imperialista se ofreció como el mejor guardián de sus intereses para evitar ser castigado. Pero el imperialismo  le quitó su confianza ante el proceso revolucionario que provocó su sanguinaria dictadura y que amenaza su poder en la región. En ningún momento llamó a la unidad del pueblo para enfrentarse contra el imperialismo. Trata de salvar su pellejo ahogando en sangre la revolución en curso.
6.- Por eso la primera posición desde el campo revolucionaria no podía ser otra que, en apoyo a la revolución Libia, levantar la consigna de ¡Fuera Kadafi! y su régimen sanguinario y proimperislista. Y ante la intervención militar imperialista cuyo objetivo es derrotar la revolución aunque tenga que abandonar a Kadafi y reemplazarlo por otro títere, tenemos que decir ¡Fuera la intervención imperialista en Libia!. Por la victoria de la revolución.
7.- Gobiernos que se dicen populares y hasta socialistas como el de Chávez, Fidel castro, Ortega, Evo morales, etc., en lugar de apoyar la revolución en Libia y en general en el mundo árabe, han dado todo su apoyo a la dictadura asesina de Kadafi. Para encubrir su ignominioso apoyo  han desviado la atención  desde el comienzo en la previsible intervención militar imperialista, pero han dejado a Kadafi con las manos libres para masacrar a la población insurrecta, incluso negando que hubiera victimas. Con esto se han cubierto de oprobio mostrando que gobiernan para la burguesía  y las transnacionales a pesar de la retórica antiimperialista. La dirección cubana pone así sus barbas en remojo porque está en el horizonte una nueva revolución de los trabajadores que la destrone.
8.- Hay que impulsar la campaña por brindar todo tipo de apoyo a la revolución que está amenazada de ser aplastada. Hay que rodearla de solidaridad internacional. Los primeros en prestar esa solidaridad deben ser los pueblos insurrectos de la región, de Túnez, Egipto y de los demás países. Se requiere no solo ayuda humanitaria, sino centralmente armas para los insurrectos. Los trabajadores, la juventud y los  pobres de esos países deben exigir a la Liga Árabe que en vez de apoyar la intervención imperialista apoye la insurrección en Libia brindando armas y combatientes. Lo mismo hacer con los nuevos  gobiernos de Túnez y Egipto. Sólo de esa manera  será  posible al mismo tiempo que apuntalar los triunfos obtenidos en estos últimos países,  ayudar la difícil situación de la insurrección en Libia.
9.- La dirección de la insurrección, el denominado Consejo Nacional de Transición, está plagada de dirigentes burgueses, mientras la base, los comités y las milicias se componen del pueblo pobre. Algunos sectores de esta dirección reclamaron por la intervención imperialita, mientras otros de la base han hecho lo contrario. El imperialismo ha tejido relaciones con esos sectores para constituir en reemplazo de Kadafi un gobierno títere. Por eso es preciso que la base revolucionaria bregue por dotarse de una dirección acorde con sus intereses y objetivos que busca al mismo tiempo que derrocar a Gadafi ex pulsar al imperialismo.
Entre Kadafi y el imperialismo  estamos por la victoria de la revolución que instaure en el poder a los comités y las milicias, es decir un Gobierno de los trabajadores y el pueblo pobre insurrectos.
La paz, 26 de marzo de 2011