Jornadas Académicas en Trabajo Social 2007


LINEAMIENTOS TEÓRICO-METODOLÓGICOS BÁSICOS PARA LA ELABORACIÓN DE UN PLAN DE ESTUDIOS CIENTÍFICO PARA LA CARRERA DE TRABAJO SOCIAL

La Juventud Socialista de Trabajo Social, pone a disposición de las (os) estudiantes y docentes de base el presente documento preliminar, sobre lo que consideramos lineamientos básicos para elaborar un Pensum alternativo,  con el objetivo de contribuir al debate en las “Jornadas Extraordinarias de Evaluación del Plan de estudios 2005 – 2009 de la carrera de Trabajo Social” de la UMSA.
Para nosotros lo central es discutir los lineamientos básicos, porque de ellos depende lo demás, es decir la estructura del Pensum y la Malla Curricular y no al revés. Por eso lo decisivo es discutir en primer lugar esos lineamientos. Por la misma razón, en este documento, ante todo, sometemos a crítica los lineamientos fundamentales del Pensum vigente, así como a su evaluación hecha por la actual gestión, para luego proponer unos fundamentos de base para un nuevo Pensum.
Nuestro material consta de los siguientes puntos: una definición del país en el que vivimos, puesto que no se puede entender el carácter de la educación que tenemos y queremos sin entender el carácter de nuestro país, como país capitalista atrasado, semicolonial, dominado por imperialismo; una definición a su vez  de la universidad como institución donde se refleja la lucha de clases y la dominación imperialista; una caracterización de la encrucijada en que se encuentra el desarrollo de la ciencia y la universidad, en el cuadro de  la dominación imperialista mundial en decadencia, y de la necesidad, para su progreso, de la transformación revolucionaria de la sociedad encabezada por la clase obrera y la masas populares. Luego,  la incidencia nefasta en la educación superior de dos décadas de neoliberalismo; la  crítica a los lineamientos teórico – metodológicos basados en “humanizar el capitalismo” que rigen el “Plan de estudios de la carrera de Trabajo Social 2005-2009” aprobado mediante Resolución H.C.U . Nº 681/05, 30-XI- 2005; la crítica al documento elaborado por encargo de las actuales autoridades de la carrera denominado: “Evaluación del Plan de Estudios de Trabajo Social 2005-2009”; y, finalmente la formulación de lineamientos teórico-metodológicos básicos para la elaboración de un Plan de Estudios Científico.

I.- BOLIVIA ES UN PAÍS SEMICOLONIAL DOMINADO POR EL IMPERIALISMO
Para comprender la situación de la cultura y, en particular, de la educación en todos sus niveles en el país, es necesario caracterizar qué tipo de país somos. Bolivia es un país semicolonial, capitalista atrasado y dominado por el imperialismo. La revolución  del 52 no significó una ruptura con esa dominación, aunque producto de la misma, protagonizada por las masas obreras, se limitó en parte el entreguismo de nuestras riquezas. Pero, luego de tres décadas, tras la derrota del  ascenso de masas de mediados de los ochentas que amenazó avanzar  hacia esa ruptura, se 
impuso otra vez un nuevo predominio  del imperialismo con el llamado neoliberalismo que volvió a dominar casi en forma absoluta el país, apropiándose de nuestras principales riquezas que fueron rematadas por los gobiernos pro imperialistas de turno (MNR, MIR, ADN).
 De esta manera, en los últimos 20 años, nuestro país fue prácticamente recolonizado por el imperialismo a través del predominio de las llamadas transnacionales que se apropiaron a precio de gallina muerta el petróleo y el gas, así como las riquezas en áreas de comunicación, electricidad, etc.
Actualmente pese a los ajustes a las petroleras, las mismas siguen saqueando al país y no ha cambiado la relación semicolonial respecto del imperialismo. No es por nada que la principal riqueza junto al gas que es el hierro del Mutún está siendo entregada a una transnacional.
Esta dominación en el plano económico condiciona y determina también, en última instancia, que suframos una dominación cultural y, por ende, una dominación en la educación. Así, todo el sistema  educativo y, en especial, el sistema de la educación superior está orientado por  esta condición semicolonial. No es por casualidad que este sistema, no sólo en Bolivia sino también en toda Latinoamérica, se oriente bajo las indicaciones de una de las principales instituciones imperialistas como es el Banco Mundial. Institución que impulsa la privatización y la elitización de la educación en desmedro de las mayorías estudiantiles populares.

II.- LA UNIVERSIDAD REFLEJA LA LUCHA DE CLASES DEL PAÍS
La Universidad  no es una isla dentro de la sociedad. Ella, no sólo refleja la lucha de clases que se da en la sociedad, sino en particular la dominación imperialista de la que es victima el país.  Si los estatutos de la UMSA señalan que “la universidad es antiimperialista”, aunque las sucesivas autoridades no la practican, es por que existe esa dominación y es preciso combatirla. La lucha por presupuesto, por mejores condiciones de estudio de las amplias masas estudiantiles y docentes de base a lo largo de los  años, contra las autoridades gobernantes de la universidad, señalan que existen contradicciones sociales entre dichas autoridades que de una u otra forma representan los intereses de las clases dominantes y del imperialismo, por una parte, y los intereses de la clase obrera y las masas populares  expresadas principalmente en la masa estudiantil popular, por otra.  Lo mismo las contradicciones que se dan en el plano de la orientación de los pensum y de las mallas curriculares que son expresiones de la lucha ideológica de clases. Ni que decir de las disputas por el gobierno de la universidad e incluso de los centros estudiantiles que son luchas políticas que expresan los distintos intereses de las clases y capas fundamentales que luchan en el país para poner a la universidad  su servicio.  Por eso no es sorprendente constatar que la UMSA está gobernada  fundamentalmente por la derecha (MNR-MIR_ Podemos) representantes de las clases dominantes, la oligarquía y del imperialismo, los que han entregado el país a las transnacionales. Y tampoco es sorprendente ver que hay al interior de la universidad organizaciones que, como la nuestra, luchan contra esas autoridades para poner a la universidad al servicio de los trabajadores y el pueblo.
Por eso, cuando se habla de autonomía universitaria, se alude a su relativa independencia respecto del Estado semicolonial, del imperialismo y de los gobiernos de turno, en dirección de una ruptura con ese predominio de clase, lo que significa a su vez  una universidad ligada a los intereses de la clase trabajadora del campo y la ciudad. Esto implica no sólo la erradicación de la  derecha neoliberal del gobierno de la universidad, sino también la expulsión de la  policía del campus universitario ya que significa la presencia de un pilar de la represión estatal de la clase dominante que vulnera la naturaleza universitaria, institución del saber, incompatible con la represión policial o militar.
Vemos entonces que no se cumple en la práctica aquello de “comunidad universitaria”  ya que lo que se da de hecho es la lucha de intereses donde predomina los de las clases dominantes. Predominio que debe ser combatido en la lucha  por la expulsión del imperialismo, la expropiación de la oligarquía, y la instauración de un gobierno revolucionario de los trabajadores del campo y la ciudad.

III.- EL DOMINIO IMPERIALISTA ES LA NEGACIÓN DEL  LIBRE DESARROLLO DE LA CIENCIA  Y DE LA UNIVERSIDAD.

El desarrollo de la ciencia  está ligado a la lucha de clases. Su evolución histórica está ligada a las sucesivas etapas de desarrollo, en función de los intereses de las clases dirigentes que impulsaron el progreso en el dominio de la naturaleza por el hombre. Así, la burguesía en su etapa ascendente negó el oscurantismo medieval, para imponer la razón contra la fe. Y en ese camino por imponer su predominio social, impulsó a su manera el desarrollo de la ciencia.
Así se vio, por ejemplo, en la economía política, donde economistas burgueses como Adam Smith y Ricardo sentaron las bases de la teoría del valor trabajo. Pero esa misma clase social una vez logrado su predominio, y ante el cuestionamiento de otra clase social, el proletariado, en lugar de avanzar en el desarrollo de esta ciencia, empezó a abandonarla. Y cuando la burguesía se volvió imperialista, monopólica, “globalizada”, decadente, cuestionada cada vez con mayor fuerza por las masas trabajadoras del mundo, no sólo abandona esta ciencia, sino que recurre a la apología de sus sistema y más aún a la forma de salvarlo a como dé lugar recurriendo al pragmatismo o lo que es lo mismo a técnicas de salvación de su sistema antihistórico y decadente. El desarrollo de esa ciencia, siguiendo este ejemplo, corresponderá, en consonancia con los intereses de las masas proletarias, a Karl Marx que lleva a su término la crítica global al sistema capitalista.
Es decir, cuando una clase social deja de ser progresiva para el desarrollo histórico, y deja de serlo cuando no resuelve de raíz los problemas de empleo, salud, educación, etc. de las amplias masas populares, como lo fueron en su momento los señores feudales y lo es ahora la burguesía en su etapa imperialita,  en lugar de impulsar el desarrollo de las ciencias al servicio de las amplias masas, busca defenderse de los ataques de esas masas restringiendo el desarrollo de las ciencias e impidiendo que sus resultados se pongan al servicio de la humanidad. Utilizan entonces las ciencia y la técnica para producir fuerzas destructivas, una maquinaria de guerra, para impedir que las masas trabajadoras mediante una revolución la reemplacen a fin de llevar a la humanidad a un desarrollo superior, es decir, una sociedad socialista.
Si en su momento el destino de la ciencia se ligó al ascenso de la burguesía, hoy día cumplida su misión histórica hace mucho tiempo, y en su etapa de decadencia y destrucción, el destino de la ciencia como de todo progreso, pasa a manos del proletariado única clase revolucionaria interesada en el progreso de la humanidad. El desarrollo libre de la ciencia, ahora está ligado a la causa de los trabajadores que busca conocer la verdad para liberarse y liberar a la humanidad y no ocultarla o tergiversarla como hacen el imperialismo y la burguesía para mantener su dominación de clase.
Mientras el imperialismo siga dominando el mundo, la ciencia y las instituciones como la universidad están en una encrucijada. No pueden desarrollarse libremente, no están al servicio pleno de las mayorías. Por eso, el destino del desarrollo de las ciencias y de la universidad esta ligado, ahora, a la lucha de la clase obrera y los sectores oprimidos del campo y la ciudad. A la lucha por el poder de los trabajadores en el país y en el mundo.
Es por eso que, los lineamientos básicos de una malla curricular para que sea científica, – y no conservadora al servicio de los explotadores imperialistas que ya no tiene interés en el desarrollo del saber libre y desinteresado-, debe partir de esta realidad. Es decir, debe ser critica del pensum que se basa en conservar la dominación ideológica del imperialismo y debe ponerse en función  de la lucha de la clase obrera por su poder, única forma de sacar a la universidad de la encrucijada y desbrozar el camino para una universidad científica que forme profesionales acordes con esa necesidad.

IV.- DOS DÉCADAS DE NEOLIBERALISMO HAN DAÑADO LA EDUCACIÓN SUPERIOR

Los  vaivenes de la lucha de clases han impactado sobre la universidad. Ha habido avances y retrocesos de las conquistas universitarias en cada etapa de la lucha de clases que ha vivido el país. Así, pese a la resistencia de los trabajadores, estudiantes y docentes de base, los gobiernos de turno sean dictatoriales o democrático burgueses, han recortado paulatinamente conquistas educativas, han colocado a la universidad al servicio de las clases dominantes. El impacto más devastador contra las conquistas universitarias se produjo a raíz de la derrota del proletariado minero en 1985. La burguesía no necesitó recurrir a un “golpe de estado”, sino por la vía de la “reacción democrática” llevó al poder a gobiernos neoliberales. En la UMSA, mediante un supuesto democrático “I Congreso”, a la cabeza del rector movimientista Guido Capra, se impuso el autoritarismo, contra estudiantes y docentes de base que se oponían al neoliberalismo: crearon los tribunales de procesos inquisitoriales, encarcelaron y se dejó impune el asesinato de estudiantes (Uría). A nivel académico se sustituyeron los planes de estudios por aquellos abiertamente afines a la política del Banco Mundial.  Las autoridades justificaron sus planes de estudios, tecnocráticos, individualistas, detrás de la afirmación de que son científicos, “neutrales”. Pero dichos planes  se orientaron y se pusieron abiertamente al servicio de la clase explotadora, contra los explotados.
Para lograrlo abarrotaron trabajos teóricos apologistas del sistema capitalista-imperialista  y por ende cerraron el paso a corrientes críticas a ese sistema. Impusieron la visión de que con el capitalismo globalizado era “el fin de la historia”.
Estos objetivos, en el terreno académico se tradujeron en un retroceso del conocimiento científico  particularmente de las ciencias sociales, ocultando varios aportes teóricos que perjudican al capital, como es la existencia de la lucha de clases. Por lo tanto, la universidad neoliberal desprovista de ese arsenal teórico pasó a formar  profesionales con un perfil tecnocrático, individualista, acrítico  y con una visión apologética y pragmática  de la realidad. La universidad del neoliberalismo se incapacitó así  para comprender y transformar científicamente la realidad social, descendiendo a la mediocridad. Si antes de la reforma universitaria el conocimiento estaba sometido al “oscurantismo medieval”, ahora pasaba a ser sometida al  “oscurantismo neoliberal”.
Además el problema se agudizó para el joven profesional al ejercer su profesión en la sociedad capitalista, porque el caos que vive la universidad, es un reflejo del caos que vive la sociedad. El mercado es incapaz de planificar racionalmente la cantidad de recursos humanos necesarios para cada actividad económica. De ahí que cientos de miles de profesionales se vean, desperdiciando años de estudio,  desempleados u obligados a ejercer otras actividades no relacionadas con su profesión.
Si bien el daño fue a toda la universidad, el caso más llamativo se produjo en la Carrera de Sociología, ex centro de estudiantes y profesionales, luchadores y críticos del sistema capitalista. En esa carrera, aprovechando la desmoralización de las bases obreras, campesinas y populares en el país, cambiaron el Pensum desmantelando las materias como Economía Política, El Capital, la Sociología Marxista, entre otras, para en su lugar imponer entre otras orientaciones no científicas, las apologéticas del capitalismo.
La carrera de Trabajo Social, con sus particularidades también fue afectada. El perfil de la trabajadora social resultó fuertemente influenciado por esa visión acrítica, individualista, al servicio del sistema capitalista globalizado.
Además,  dos décadas de neoliberalismo a  través de autoridades movimiristas que entregaron el país a la voracidad imperialista, instituyeron tanto en el país como en la UMSA también la corrupción de la que se las acusa, que es una lamentable impronta que desgraciadamente se atribuye a la universidad por culpa de esas autoridades.

V.- LOS LINEAMIENTOS TEÓRICO METODOLÓGICOS DEL “PLAN DE ESTUDIOS 2005 -2009” SE BASAN EN EL CONCEPTO DE “HUMANIZAR EL CAPITALISMO”

El Plan de Estudios de la Carrera de Trabajo Social 2005 -2009, elaborado el año 2004 bajo responsabilidad de la Directora de la Carrera Dra. Margoth Soria y del Centro de Estudiantes RIE,  se enfoca sobre la base de constatar la “globalización”, y  su política “neoliberal”, como la promotora de la “exclusión social”. Y la crítica a la actual sociedad la hacen desde una visión de “defensa de los derechos de ciudadanía”, “de la democracia participativa”, por tanto de la perspectiva de “Humanizar el capitalismo” y no de destruir el capitalismo.
En concreto los proponentes afirman en su texto: “La modificación del escenario y las demandas sociales actuales, configuran una cuestión social cuyos ejes son: la exigencia del  respeto a los derechos humanos fundamentales y la necesidad de la construcción de una democracia participativa”  y de respeto de “los derechos de ciudadanía” .
Es decir, no critican a la base de la dominación imperialista capitalista del país, sino sólo un aspecto derivado de esa dominación que serian la violación  a los derechos humanos y algunas limitaciones a la democracia burguesa. Así, olvidan por completo que los rasgos fundamentales del sistema capitalista actual son la dominación imperialita de nuestro país,  la existencia de clases explotadora y explotada y la lucha entre ellas. Es decir, ocultan la determinación socioeconómica, material,  de la producción científica social, y el terreno real en el cual debe operar la trabajadora social.
Consecuentes con ese enfoque, en el Plan de estudios, justifican la malla curricular a nivel académico, detrás de una supuesta neutralidad científica. Negando la terca realidad que toda ciencia social está al servicio de las clases sociales, sea de la burguesía o del proletariado.
Para demostrar esa orientación “neutral”, podemos citar dos partes del documento: el que se refiere al objeto de la intervención del Trabajador social: “Nos referimos al Problema Social comprendido como el producto de necesidades sociales insatisfechas que obstaculizan e impiden la reproducción biológica y social del hombre y por tanto, la consecución o el logro del Bienestar Social.”  
Y al objetivo de la intervención de la Trabajadora Social: “Conocer, explicar científicamente y contribuir a la resolución de los problemas sociales que enfrentan los diferentes sectores de la población boliviana, en procura de la consecución del Bienestar Social;….” (Subrayados nuestros)
Nada se menciona sobre las clases sociales, menos sobre la dominación imperialista. Es decir no se dice cual es el origen de los “problemas sociales” que afectan a la mayoría de la población.
Consecuentes con ese objeto y objetivo la orientación, las acciones de la Trabajadora Social serían “….La intervención social implica la acción profesional para prevenir, resolver y transformar situaciones específicas relativas al problema social; formular, incidir y operar científicamente en políticas sociales y ejercer  la gestión y la administración de los servicios sociales”. (Subrayados nuestros)
Vale decir, la Trabajadora Social debe actuar en un mundo sin clases y  por tanto sin saber en qué país real va a desempeñarse. En el fondo su actuación  se orienta a sostener o contemplar  la dominación y explotación existentes.
Todas esas formulaciones teórico-metodológicas se traducen en última instancia en los contenidos de las materias de toda la malla curricular sea en Teoría del Trabajo Social, la Metodología de Investigación, Intervención y la Teoría general. Que no son nuevas sino que forma parte de las corrientes de la sociología y la economía burguesas oficial de los últimos cien años.
Es decir, el Plan de Estudios 2005 – 2009 no combate, no es alternativa a los planes neoliberales, los embellece con frases, los encubre. Por eso es que el profesional de Trabajo Social, desprovisto de herramientas científicas, está orientado al fin y al cabo  a mantener el “statu quo”.
Forma a la Trabajadora (or) Social en una gran confusión sobre la supuesta “neutralidad” de las ciencias sociales. Esto la incapacita para dar respuestas a los “sujetos” que deben beneficiarse del trabajo de la Trabajadora(or) Social: Obreros, Campesinos, Indígenas, jóvenes, viejos y todas las y los explotados por la sociedad capitalista.
Cabe anotar que a pesar de la política de las autoridades por la completa destrucción de materias y contenidos científicos y críticos al sistema, la lucha de estudiantes y docentes de vanguardia ha logrado mantener algunas y reinsertado otras, como Economía Política Marxista, o Desarrollo del capitalismo. Es por eso que se cita a Marx como uno de los autores más consultados.
Así,  pues, los planes de estudios no están basados en la  critica a los fundamentos del  sistema capitalista imperialista que genera los problemas sociales que afectan a las mayorías explotadas y oprimidas, sino en la búsqueda de humanizar al sistema, vana intención, que termina aceptando sus peores lacras.
Como ya sabemos a todo esto se suma  la profunda crisis administrativa, la falta de presupuesto en la  universidad para brindar óptimas condiciones de estudio. Agudizado con el hecho de que al salir a trabajar,  cada vez se tiene menos oportunidades para lograr un empleo en su campo profesional y si lo consiguen lo es con salarios de hambre.

VI.- LA COMISIÓN EVALUADORA NO CUESTIONA LOS PILARES DEL PLAN DE ESTUDIOS 2005 – 2009

El Consejo de Carrera de Trabajo Social, dirigido por autoridades y dirigentes auto denominados de “izquierda”: la Directora Norah Castro y el Centro de Estudiantes, “SER Y SER” encargaron a una comisión docente estudiantil la elaboración de la “Evaluación del Plan de estudios 2005 – 2009”. La aplicación de sus recomendaciones estaba prevista a partir del inicio de la presente gestión. Trató de hacerlo, pero fue pospuesta por la movilización de las bases estudiantiles afectadas, que cuestionaron una modificación inconsulta. 
Analizando el contenido de la “Evaluación” constatamos que no cuestiona los pilares teórico-metodológicos del “Plan de Estudios de Trabajo Social  2005 – 2009”.
La Propia comisión lo reconoce cuando señala el objetivo de la evaluación: “…la misma tiene la finalidad de establecer básicamente el avance y cumplimiento logrado en la aplicación del nuevo plan académico, valorar la pertinencia y factibilidad de los contenidos y la nueva estructura  de contenidos de materias y de prácticas preprofesionales y elaborar un informe alertivo de los avances y dificultades en la aplicación del  Plan de estudios de la carrera de Trabajo Social 2005-2009” (subrayados nuestros)
La valoración de la pertinencia y factibilidad de los contenidos, no puede ser cambiada de raíz porque la evaluación carece de un análisis global y critico del Plan. La metodología que utilizaron fue la realización de encuestas a estudiantes y entrevistas al plantel docente. Por tanto, se limita a ratificar los lineamientos sobre los  que descansa todo el andamiaje académico del Plan, con los que está de acuerdo.
La superficialidad de sus posiciones se concretan en la siguiente cita: “Sobre el avance y cumplimiento del Plan académico. Se han identificado fortalezas y debilidades que deben ser abordadas, en correspondencia con la estructura organizacional de la carrera, para introducir los ajustes  pertinentes.”  (Subrayado nuestro).  Vale decir, las sugerencias no violarán la estructura organizacional de la carrera y por supuesto de la universidad. Justamente lo que está fallando.
Nada dice sobre la falta de visión real sobre el país en que estamos. En suma la Comisión mantiene el Perfil de una profesional acrítica; en la práctica mantenedor del sistema de dominación. Solamente sugieren cambios superficiales y de forma, como el que se pretendió aplicar, reubicando materias de un nivel a otro, pero dejando intactas  las bases teórico metodológicas y  lo sustancial de la malla curricular.

VII.- LINEAMIENTOS BÁSICOS PARA LA ELABORACION DE UN PLAN DE ESTUDIOS CIENTÍFICO EN TRABAJO SOCIAL

La superación de la visión neoliberal, expresión de la dominación imperialista del país, que impera en la formación de los profesionales en nuestra carrera, que es común a todas las carreras de la Universidad, solamente puede ser lograda mediante un viraje completo de las bases teórico-metodológicas que deben traducirse en la elaboración de la malla curricular, los contenidos de las materias y el perfil de la (el)  profesional.
Entonces para desarrollar un Plan de estudios científico para la Carrera de Trabajo Social, éste debe nutrirse de las ciencias sociales con carácter crítico en las épocas de su mayor florecimiento y no del oscurantismo neoliberal que actualmente nos quieren imponer.
Se debe formar a la (el) estudiante de Trabajo Social en la concepción del materialismo dialéctico y el materialismo histórico. En la visión filosófica del permanente cambio, fundamentalmente de la propia sociedad.
Herramientas teóricas con las que la (el) estudiante y, luego, la Trabajadora o trabajador Social  actúe comprendiendo que, en los ritmos que establece la lucha de clases, el actual sistema capitalista “globalizado” no es “el fin de la historia”, que es apenas una fase en su camino por lograr objetivos superiores. Es decir formado en una visión crítica de la realidad social que debe ser cambiada de raíz.
Trabajadora Social que sepa que sus esfuerzos por eliminar las desigualdades y la “exclusión” social se lograrán con el cambio radical de las relaciones de explotación y dominación capitalista imperialista.
 Al servicio de esa necesidad social e inspirada en esa concepción teórico-metodológica, debe estar orientado un verdadero Plan de estudios. De este modo, las  corrientes neoliberales  apologéticas o pragmáticas, vale decir no científicas, serán sometidas a crítica y no simplemente aceptadas como si fueran “la verdad” o “la ciencia”.
El perfil de una nueva Trabajadora o Trabajador Social que integrara en su formación diversas corrientes de pensamiento, será la de una profesional crítica,  comprometida con las luchas de las clases explotadas y oprimidas, y no mediadora “neutral”, a la postre sometida a los designios de la dominación imperialita.  Un Perfil profesional que se sintetice en el lema ¡Trabajadora social, luchadora social al servicio de la lucha de los explotados y oprimidos!
Al ser así, comprenderá las causas del desempleo que aqueja a los profesionales y la lucha por una sociedad que resuelva ese problema, una sociedad socialista sin explotados ni explotadores.

VIII.- HACIA UN PENSUM CRÍTICO Y  CIENTÍFICO.

Para lograr ese perfil de trabajadora o trabajador social, debemos partir de los pilares teórico- metodológicos diametralmente opuestos a los que se señalan en el plan de estudios vigente. Hay que partir del hecho de que no es posible una formación científica si no luchamos contra el imperialismo y su ideología conservadora del orden existente y su respectivo Pensum. No es posible si no luchamos por un Pensum basado en la crítica fundamental del actual sistema de dominación y su ideología. Para ponerlo al servicio de la clase trabajadora interesada en  profesionales críticos y no adocenados al sistema.
Habrá que  estructurar todas las materias como la Teoría del Trabajo Social, Metodología de Investigación, Intervención, Teoría General y Prácticas, en función de los criterios señalados.
Pero, a manera de un programa transitorio, introducir, o en su caso ratificar, las siguientes asignaturas. Hacer esto como mínimo y como parte de un pensum mas completo que hay que estudiar:

En el área de Teoría General
Economía Política marxista: Mantener esa materia, enseñando las bases científicas de la teoría objetiva del valor trabajo. La teoría de la plusvalía.
Critica de la teoría del “valor utilidad” y sus derivaciones como la Micro y la Macro economía, como “apologías” del capitalismo en descomposición.
Desarrollo del capitalismo: explicar el surgimiento del capitalismo desde las bases de la producción material de la sociedad.
Sociología: Desarrollar las bases objetivas de la aparición de las clases y las castas por los cambios socioeconómicos descubiertos por el marxismo Mostrar a las corrientes apologéticas como lo que son y no como expresiones científicas.
Crear el curso de Materialismo Histórico: Explicación de la historia por el desarrollo de las fuerzas productivas y no por el desarrollo de las ideas o variantes idealistas  por el estilo.
Crear la materia de Análisis crítico de la realidad nacional desde el punto de vista del materialismo histórico, de la ley del desarrollo desigual y combinado. Explicando qué país somos y las relaciones que se tiene con el imperialismo.

En el Área de la Metodología de la Investigación
Crear la materia de Lógica Formal y Lógica Dialéctica.
El materialismo dialéctico.
Crear la materia de Epistemología genética descubierta por  Jean Piaget.

Área de Prácticas
No a las “prácticas” del primer años que en realidad son redundancias teóricas.. Realizar verdaderas prácticas cada año en los sectores sociales de base, como la clase obrera, el campesinado y los pueblos originarios. Ir a las fábricas, comunidades y barrios obreros y populares fundamentalmente.

Área de Idiomas
Español e idiomas nativos, de alto nivel, que permita a los profesionales comunicarse fluidamente con las bases sociales explotadas y oprimidas.

A nivel pedagógico
Estas materias deberán impartirse en cursos que no excedan los 50 estudiantes por aula. No al hacinamiento actual de 150 estudiantes o más por aula.
Debe implementarse la cátedra libre y paralela, que creará varias cátedras  para cada materia, y posibilitará al estudiante elegir, según su parecer, al docente idóneo para pasar clases.
Creación de talleres e implementación de bibliotecas actualizadas. Lo que nos plantea la lucha por un incremento sustancial del presupuesto y no las migajas de hoy.

IX.- LA LUCHA POR UN PENSUM CIENTÍFICO ES UNA LUCHA POLÍTICA

Para la adopción de un  Plan de estudios opuesto al actual, que en este trabajo sólo indicamos y que es necesario profundizar, está claro que no solamente hay que confrontar a las autoridades y camarillas de derecha y pseudo izquierda de la Carrera, sino de toda la universidad, que tienen el control de la misma desde hace décadas. Contra todo el andamiaje que impulsa el Banco Mundial. Por tanto, esta tarea no es solamente académica sino política. Se trata de cambiar el poder en la universidad. Por eso, el pensum científico es parte de la lucha por una revolución universitaria que cambie la actual institucionalidad neoliberal y corrupta que está al servicio de la burguesía y del imperialismo. Hay que  expulsar a las autoridades y camarillas de derecha hoy travestidas de agrupaciones ciudadanas y sus partidos (PODEMOS, MNR, etc.), combatir  a la falsa izquierda que convive con ella  (MAS – MAYA) y la que se ha adaptado degenerándose en años de cogobierno, vale decir de complicidad con la derecha (URUS).
En este camino hay que luchar, entre otros temas centrales, por: una verdadera Autonomía Universitaria, que significa, como hemos dicho, independencia de la universidad respecto del   Estado, de los gobiernos de turno y  sus partidos políticos, pero dependencia de los intereses de la clase obrera, campesina y los pueblos originarios. No puede haber autonomía universitaria mientras gobierne la derecha neoliberal. Una condición para esa autonomía es la expulsión de esas autoridades de la UMSA y del sistema universitario. El destino de la universidad y la ciencia estan ligados a la causa de los trabajadores y no de la podrida burguesía imperialista. Como parte de esa política se debe expulsar a la Policía de la U, puesto que no estamos en un cuartel, sino en una institución del saber. Y en este mismo sentido rechazar la propuesta del gobierno de Evo Morales de “control social” con intervención de la “sociedad civil”,   por su contenido poli clasista. El control, la intervención en el gobierno universitario debe ser de la COB, la CSUTCB, etc.,  es decir, organizaciones de los explotados y oprimidos,  pero no de la Confederación de Empresarios, ni los Comités Cívicos que son la expresión de la burguesía. Estamos en contra del control de la burguesía que ya tiene sus representantes en el gobierno de la universidad, pero a favor del control y la intervención de los trabajadores y sus organizaciones de base. En contra de esto se alega experiencias negativas de corrupción, para que eso no ocurra esa intervención tiene que ser, a su vez, bajo control democrático de la base de los trabajadores que debe fiscalizar a los delegados.
Cambiar el cogobierno paritario. Debemos impulsar el gobierno tripartito compuesto por estudiantes, docentes y la clase trabajadora del campo y la ciudad, con mayoría estudiantil.  Si es paritario no hay poder estudiantil, para ello tiene que ser gobierno con mayoría estudiantil. Rechazar el voto ponderado ya que no es democrático, pues 40 estudiantes valen por un docente. ¡Voto universal, un hombre un voto! Llevada a la práctica esta medida se romperá con la paridad para establecer la mayoría estudiantil. Apoyo a la luchas de la Universidad Tomas Frías de Potosí en dirección a una real autonomía. Por el Ingreso Libre e Irrestricto. Por el incremento de por lo menos el 300% de presupuesto para las universidades, para  contar con infraestructura adecuada: talleres y bibliotecas de última generación, y alcanzar la educación gratuita y de alto nivel académico. Por la cátedra libre y paralela, que permita tener docentes idóneos y de alta capacidad intelectual y didáctica.
Pero esta lucha debe estar ligada a la necesidad actual de unificar a los universitarios con las luchas de los trabajadores en la perspectiva de aplastar a la derecha de la “media luna” y combatir al gobierno que convive con ella. Reencauzar el proceso hacia un nuevo octubre, que vía insurrección, coloque a la clase obrera, el campesinado y los pueblos originarios, al mando real del país, y que realmente cumpla las tareas de octubre como la nacionalización efectiva de los hidrocarburos, la expropiación de los latifundios, de la banca, de las minas y la gran industria, para tener salarios dignos, empleos adecuados, así como para colocar a la universidad y la ciencia al servicio de los trabajadores y el pueblo.
Para impulsar esta alternativa de formación universitaria  en la Carrera, es preciso construir una nueva dirección revolucionaria para los estudiantes. La Juventud Socialista  que es un embrión de esta dirección invita a la vanguardia estudiantil conciente y luchadora a construir juntos esta dirección.

La Paz, Junio de 2007