REVOLUCIÓN EN EL MUNDO ÁRABE


EGIPTO: ¡FUERA MUBARAK!

TÚNEZ: ¡FUERA GHANOUCHI, AGENTE DE BEN ALI!

!FUERA EL IMPERIALISMO E ISRAEL DE LA REGIÓN!

QUE LOS TRABAJADORES Y LA JUVENTUD TOMEN EN SUS MANOS LOS DESTINOS DE SUS PAISES

 POR UNA SALIDA OBRERA  Y SOCIALISTA

HACIA UNA FEDERACIÓN DE REPÚBLICAS SOCIALISTAS ÁRABES

Ha empezado la revolución en el mundo árabe. Consecuencia de años de hambre y desocupación agravadas por medidas de austeridad debido a la crisis  económica mundial, aplicabas y sostenidas por nefastas dictaduras proimperialistas, las masas empezaron a rebelarse en el llamado mundo árabe. Primero fue en Túnez donde derrocaron al dictador Ben Ali que huyó  del país, pero la lucha sigue en las calles por el desmantelamiento total del régimen dictatorial. Simultáneamente y acicateadas por la victoria en Túnez, se desarrollan combativas movilizaciones en Yemen, Jordania, Argelia, Líbano, etc., pero ahora con mayor contundencia en Egipto. En este país la dictadura de 30 años de Hosni Mubarak se encuentra jaqueada y a punto de caer por la arremetida revolucionarias de las masas de trabajadores, la juventud y el pueblo.
El imperialismo encabezado por el norteamericano, trata por todos los medios de proteger a este gobierno auspiciando “reformas políticas y económicas”, en contra del reclamo de las masas que exigen que se vaya Mubarak. En realidad trata de  ganar tiempo  para una transición democrática que le permita poner como recambio a  algún otro agente “democrático”, para a su vez  mantener el rol contrarrevolucionario pro israelí que viene desempeñando Mubarak y que la revolución en curso amenaza destruir.
Pero las masas no  cejan en su empeño de barrer desde sus cimientos a la dictadura como lo demuestran las persistentes luchas en Túnez contra el gobierno de Ghannouchi, agente de Ben Ali. Y en este empeño, debido  a la naturaleza social de la desocupación y el hambre agudizadas, imposible de ser resueltas por «gobiernos democraticos», a contramano de las direcciones traidoras y conciliadoras,  se abre la necesidad de que  la revolución  desemboque en una salida  obrera  y socialista, vale decir en gobiernos de los trabajadores.  Así mismo, no sólo una revolución en esos países, sino en todo el mundo árabe, hacia una Federación de Repúblicas Socialistas Árabes.
¡Todo el apoyo a la revolución en Egipto, Túnez y en el mundo árabe!