TIPNIS:


¡No a los ataques infames del Gobierno!
¡VIVA LA MARCHA DE LOS INDÍGENAS!

El Gobierno que ha capitulado a las trasnacionales imperialistas manteniéndolas como socias, a la derecha oligárquica  conservando sus inmensas propiedades,  y que negocia la normalización de relaciones diplomáticas con el imperialismo norteamericano, no tiene autoridad política ni moral para deslegitimizar a los indígenas vinculándolos con los mismos sectores a los cuales el Gobierno capitula En todo caso, las acusaciones vertidas no invalidan la justeza de la demanda central indígena como su derecho a consulta y la defensa de la integridad del Parque Nacional Isiboro Sécure, amenazado por la carretera que se construye. Por consiguiente en lugar de vituperar, el Gobierno está obligado a atender dicha demanda, sin mayores dilaciones, porque el problema ha sido creado no por los indígenas sino por el propio Gobierno.

              marcha tipnis

Tras los ataques infames  de Evo Morales y su negativa a dialogar con los indígenas en San Ignacio de Moxos donde lo esperaban, se reinició la marcha de los originarios  del TIPNIS (Territorio Indígena del Parque Nacional Isiboro Sécure).  Ellos  no aceptan el dialogo con los ministros que han dado pruebas de maltratos e incompetencia.

Como se sabe, la medida de lucha obedece al hecho de que el Gobierno en forma inconsulta, inició la construcción de la carretera que busca unir Cochabamba (Villa Tunari)  con el Beni (San Ignacio  de Moxos), lo que significa que dicha vía dividirá en dos el Parque Nacional donde viven decenas de comunidades originarias. El parque es considerado Reserva Nacional por su condición y riqueza ecológicas.
 
Los indígenas se oponen al trazo de la carretera por los daños que provocará a la biodiversidad, pero además lo hacen porque no fueron consultados como estipula la Constitución Política del Estado para iniciar dicha empresa. Ellos protestan por el atropello que constituye el no haberlos consultado y reclaman que dicho proyecto, en su segundo tramo, no pase por  el corazón del Parque y que el Gobierno vea un trazo alternativo.
 
ATAQUES Y PINCHAZOS DEL GOBIERNO
El Gobierno sin tomar en consideración los derechos indígenas, inició la construcción de la carretera en acuerdo con Brasil mediante financiación del Banco de Desarrollo Económico y Social de Brasil y el proyecto se lleva adelante en su primer tramo. Ante la demanda y la movilización indígena ha respondido señalando que la carretera va sí o sí, planteando contradictoriamente diálogo. Pero además, como en todos los casos en que los trabajadores, pueblos e indígenas se han visto precisados a movilizarse en  busca de solución a sus demandas, el gobierno los  ha calumniado, satanizado y reprimido, vinculándolos con la derecha, la Embajada de los Estados Unidos, USAID, las ONG, etc. El propio presidente  acusó a tres  dirigentes de supuesta vinculación con la Embajada, adquirida  en base a pinchajes telefónicos, acusación que ha sido rechazada por Rafael Quispe del Conamaq, uno de los sindicados.
 
Además  de que la acusación forma parte de la conocida campaña contra las movilizaciones de los trabajadores, el recurrir al pinchaje telefónico (apelar al registro de llamadas telefónicas sin causa judicial previa, tiene el mismo significado),  es una violación a los derechos fundamentales que es el de la privacidad personal estipulada en la Constitución Política del Estado. Hay que condenar esta actitud que pone en peligro los derechos fundamentales de toda persona en el país,

Se vincula a los indígenas con los Estados Unidos cuando, sin sonrojarse, es el propio Gobierno que busca restablecer relaciones diplomáticas con ese país imperialista.  Se denuncia la relación entre los indígenas y algunas ONG olvidándose que toda la ideología y el programa  seudo revolucionario del MAS  y del Gobierno, por el cual capituló a las trasnacionales imperialistas y a la oligarquía terrateniente, es producto de las ONG. Por lo que el Gobierno carece de autoridad política y moral para endilgar dichos ataques.

Resulta que ahora el llamado al diaáogo, vía ministros, se hace luego de denigrarlos y  al mismo tiempo que  se les dice: la consulta no será vinculante y que la carretera se construye si o si. ¿Entonces para qué el diáogo? Está claro que la intransigencia del Gobierno obedece a sus compromisos con intereses económicos con empresas brasileñas y transnacionales que forman parte de un plan  vial bioceánico avalado por el imperialismo. Su pretendida disposición a diálogo a estas alturas de la situación, no puede ocultar su objetivo de desmontar la movilización indígena, derrotarla,  para  luego imponer su arbitraria decisión.

En todo caso las acusaciones vertidas no invalidan la justeza de la demanda indígena respecto al problema que genera la construcción de la carretera. Por consiguiente en lugar de vituperar, el Gobierno está obligado a atender dicha demanda, sin mayores dilaciones, porque el problema ha sido creado no por los indígenas sino por el propio gobierno.

EL MARCO EN QUE SE DAN LOS ATAQUES
Como hemos sustentado  repetidas veces esta política contra los trabajadores y sectores indígenas, se produce tras capitular a la oligarquía y las transnacionales petroleras a partir de las concesiones establecidas en la propia Constitución Política del Estado, mediante las cuales se garantiza sus grandes propiedades y el control de los recursos hidrocarburíferos. Al proceder así se convirtió abiertamente en defensor de esos explotadores y depredadores, defensor del sistema capitalista semicolonial, en detrimento de los trabajadores, pueblos pobres, indígenas e incluso de la supuestamente defendida “madre tierra”. En virtud de este resultado los enfrentamientos se dan ahora contra los trabajadores y el pueblo pobre, menos con la derecha oligárquica que ha logrado se conserve su dominio socioeconómico, y cuyos deshechos políticos  no dejan de protestar porque tratan de volver a ejercer ellos mismos y no sus intermediarios reformistas, el  dominio político.

TODO EL APOYO A LA LUCHA DE LOS INDIGENAS
La lucha indígena de los TIPNIS ha concitado ya la solidaridad de amplios  sectores del pueblo trabajador. Sólo burocracias sindicales y otros sectores beneficiarios del poder apoya la arbitrariedad gubernamental.  Es necesario intensificar esa solidaridad y expresarla en movilizaciones de apoyo así como en todo tipo de aportes en alimentos, medicinas, vestidos, etc.
 
Es necesario que la COB deje de ser observadora, para tomar en sus manos esta lucha y las otras que están en curso, llamando a medidas como una gran movilización o un Paro Nacional por la victoria de las demandas indígenas y demás sectores en lucha. En el ámbito universitario la Rectora de la UMSA  ha manifestado que brindaría los recintos de la universidad cuando lleguen los marchistas. No basta. Debe  convocar a una gran marcha y movilización  en poyo a los indígenas. Desde ya la Facultad de Ciencias Sociales debe tomar esta iniciativa.

Independientemente  de las autoridades los estudiantes a pesar de que no contamos con una FUL ni centros representativos, los sectores de vanguardia y centros que subsisten, debemos coordinar para impulsar una gran movilizaron de apoyo.
 
Es así como mínimamente podemos ayudar a que los derechos indígenas no sólo sean respetados sino que esta marcha sea victoriosa, asi como no dejar impune la violacion a los derechos fundamentales de toda persona.

LA DERECHA
Como no podía ser de otra manera, la derecha en sus diversas variantes trata de aprovechar la situación  para llevar agua a su  maltrecho molino y dice apoyar a los indígenas. Es su problema. Pero los trabajadores y el pueblo indígena pobre no nos podemos engañar porque la derecha busca con ello  recuperar terreno ante el desgaste del Gobierno para volver aplicar políticas contra los trabajadores y el pueblo.

POR UNA ALTERNATIVA REVOLUCIONARIA
Los trabajadores, los campesinos y originarios concientes al luchar por nuestras reivindicaciones y al protestar contra el gobierno, debemos hacerlo no sólo para  alcanzar esas demandas, sino para construir en la lucha una verdadera alternativa revolucionaria obrera, campesina y originaria, ante la frustración creciente que ha provocado el Gobierno actual al servicio de los patrones nacionales y extranjeros.