
REACTIVAR LA ALIANZA OBRERA, CAMPESINA Y POPULAR
BASTA DE TRAICIONES Y PACTOS CON EL GOBIERNO
COB: ORGANIZAR LA HUELGA GENERAL CON PERSPECTIVA DE LA TOMA DEL PODER
SOLO UN GOBIERNO DE LA CLASE TRABAJADORA SALVARÁ AL PAÍS
El ajuste económico impuesto por el FMI y aplicado por su sirviente, Rodrigo Paz, avanza a pasos agigantados contra la economía de las familias trabajadoras. El precio del diésel que el año pasado se fijaba en Bs.3,74 se disparó en la actual gestión a Bs.9,80, pero con el recién promulgado decreto Nº 5716 se elimina totalmente la subvención al combustible elevando el precio a Bs.17,95. Una subida que equivale al 84% respecto a enero de este año y de 380% en relación al 2025. Un precio que ahora depende de los vaivenes del mercado internacional.
Este ajuste desencadena una profundización de la crisis de la economía popular, disparando de manera dramática los precios de la canasta básica familiar, el transporte público, importaciones y producción en general, vulnerando aún más las condiciones de vida de la clase trabajadora.
Este ataque económico proimperialista es parte de los acuerdos del gobierno con el FMI para descargar la crisis sobre las espaldas de la clase trabajadora. De esta manera se aplica la política de incrementar la deuda externa del país; se concatena con la devaluación de la moneda frente al dólar con cotizaciones inestables, la escasez de combustible y la distribución de gasolina contaminada, así también con los casos de corrupción y narcotráfico ligados al gobierno y la familia Paz, y ni hablar del desenmascaramiento de la corrupta política comunicacional de la derecha internacional dirigida por Cerimedo.
Para aplicar esta política contra explotados y oprimidos, tanto el gobierno como el FMI y el Escudo de las Américas de Donald Trump al que pertenece Paz, han necesitado de una fuerza alterna a la de ellos mismos; la fuerza de la burocracia de la COB. Solo pudieron mantenerse en el gobierno del país debido a la tregua pactada en junio con los dirigentes de la COB.
Esta tregua fue travestida de Estado de Excepción, pero los militares no tuvieron ninguna fuerza para detener las movilizaciones sectoriales que surgieron inmediatamente frente al ajuste de Paz, desde las protestas de transportistas después del pacto, hasta las protestas de familias por cobros excesivos de las empresas inmobiliarias, y las implacables protestas campesinas por el combustible en el oriente boliviano, así como la protesta de pobladores de Viacha que, ante la explosión de municiones del regimiento Bolívar, que se llevó la vida de varios conscriptos, desenmascararon los abusos del putrefacto sistema militar burgués. No podemos dejar de mencionar al magisterio urbano, entre otros sectores, que entran nuevamente a la lucha.
El pacto de la burocracia de la COB con el gobierno fue el factor principal de la dispersión de las luchas de mayo – junio y se convirtió en el pilar sostenedor de Paz. Pero su duración fue de tres meses. Ese pacto terminó. El gobierno cree que fue el Estado de Excepción el que le permitió gobernar. Por esta percepción ha decretado la ampliación del Estado de Excepción por tres meses más, hasta diciembre. Pero se equivoca y le costará caro este error.
Las bases obreras empujan a la COB a reorganizarse. Obligan a la burocracia sindical a convocar asambleas y al ente matriz a organizar el ampliado correspondiente para salir a luchar. Los dirigentes no pueden contener más la presión de las bases. Lo mismo sucede en las organizaciones campesinas y populares.
Bolivia se encamina a la tercera edición del proceso revolucionario. Aquí debemos tomar el toro por las astas. ¡Exigimos a la COB organizar la Huelga General! No solo contra el diéselazo, sino contra todo el gobierno de Rodrigo Paz. Contra el Parlamento corrupto y derechista. Contra la justicia burguesa que solo protege al gobierno corrupto.
En las calles resuena el octubre rojo boliviano del 2003. Todos comienzan a prepararse para la caída de Paz. El vicepresidente Lara se prepara para una sucesión constitucional. Hasta la oposición de derecha se prepara planteándose como alternativa con Tuto y Doria Medina, y también se perfila el «retorno de Evo» al tiempo que resurgen los «arcistas» del MAS.
Todas estas «alternativas» abogan por «elecciones adelantadas». Pero para llegar a eso se olvidan que primero se debe pasar por la vía de la acción directa de masas, por la huelga general, y esta pasa, quiérase o no, por plantear objetivamente el problema del poder para la clase trabajadora… por la vía revolucionaria.
No podemos saltarnos este período revolucionario sin mayor discusión. Pensar así significa renunciar a las salidas revolucionarias de antemano para privilegiar las salidas electorales de la reacción democrática semicolonial.
Ante esta situación: ¡Exigimos a la COB preparar la huelga general con la perspectiva de la toma del poder! esta falta de perspectiva de poder fue la debilidad de mayo y junio. Hay que superarla asumiendo la tarea histórica que la realidad plantea.
Organizar la lucha con el objetivo de implementar el gobierno obrero, campesino y popular.
Basta de traiciones y pactos con el gobierno proimperialista.
Invitamos a la vanguardia trabajadora y juventud combativa a luchar juntos por estos objetivos.
La Paz, 20 de septiembre de 2026
Movimiento Socialista de los Trabajadores

