Bolivia: Balance y perspectivas del proceso revolucionario y el problema del poder

Juan Jose


Por Juan José Villa – Dirigente del MST boliviano

Durante 50 días, una alianza obrera, campesina y popular tomó el control de las principales calles y carreteras del país. La circulación vial y comercial, así como el abastecimiento de alimentos y medicinas dejó de depender del gobierno para pasar a manos del incipiente poder de las bases movilizadas. La Asamblea Legislativa y el Tribunal Supremo de Justicia, hasta el órgano electoral, fueron desconocidos. La lucha coreaba a voz en pecho la consigna de ¡Renuncia de Rodrigo Paz! y el principal organismo que unificó las movilizaciones y bloqueos fue la Central Obrera Boliviana (COB) encabezada por el proletariado minero, reconocida y fortalecida por las organizaciones de miles de campesinos, sectores populares.

La fuerza de la lucha planteó el problema de la toma del poder y de la revolución social, pero la dirección burocrática de la COB se negó a asumir la colosal tarea que la historia puso en sus manos y traicionó firmando un pacto con el gobierno. Es la segunda gran traición de esta dirigencia al mando del órgano de doble poder de las masas. Sin embargo, el desenlace definitivo aún no está escrito. Bolivia continúa en un proceso revolucionario que perfila un próximo combate para el cual es determinante reorganizar las fuerzas.

A continuación desarrollamos los antecedentes, así como el balance y las perspectivas de esta gesta revolucionaria de las masas.

EL NUEVO ASCENSO REVOLUCIONARIO: DEL ¡FUERA ARCE! AL ¡FUERA PAZ!

El gobierno del MAS encabezado por Luis Arce Catacora decepcionó a las masas al aplicar un ajuste draconiano y proimperialista; profundizó la crisis económica y social disparando los precios de la canasta familiar[1]. La moneda sufrió una drástica devaluación frente a la escasez del dólar abriendo un mercado paralelo que llegó a costar tres veces más del valor oficial, de Bs 6.96 a Bs.20. Al mismo tiempo, estalló la crisis de la política económica extractivista agotando de forma alarmante las reservas de hidrocarburos que comenzaron a escasear junto a los combustibles, encareciendo aún más el transporte, los alimentos, las medicinas, la vida de la clase trabajadora.

El 12 de agosto de 2024, la contestaria Federación Campesina Túpac Katari de los combativos Ponchos Rojos de La Paz resuelven luchar por la renuncia de Arce[2]. Las protestas crecen y el año 2025 se torna explosivo. Los transportistas toman las calles frente a la escasez del combustible, trabajadores de hospitales públicos y maestros se movilizan por salarios exigiendo mayor presupuesto para salud y educación, las organizaciones gremiales y las juntas vecinales protestan ante la subida del dólar y el encarecimiento de la vida. Todos confluyen en luchar bajo la consigna que iniciaron los Ponchos Rojos, ¡Fuera Arce![3]

Las masas identificaron como responsable de la crisis no solo a Arce, sino al MAS de conjunto incluyendo a Evo Morales. El auge de las protestas sociales fue determinante para la debacle de este partido colocando al borde de la caída al gobierno, un nuevo ascenso revolucionario surgió y no la supuesta derechización del país que tanto pregonaban los cuadros del MAS.

EL XXXIII CONGRESO MINERO y LA REORGANIZACIÓN DEL PROLETARIADO

En este marco, las bases mineras asalariadas se organizaron contra la política desmovilizadora del dirigente de la COB, Huarachi, cuadro político vinculado al MAS, y en marzo de 2025 realizan el XXXIII Congreso de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB). Votan un documento político[4] que exige recuperar la independencia de clase y construir el propio Partido de los Trabajadores[5] en abierto rechazo al arcismo, evismo y la derecha tradicional. Finalmente eligen una dirección nueva, inexperta y burocrática, pero con el mandato de recuperar el papel de vanguardia del proletariado y luchar por la realización del tan postergado Congreso de la COB. La burocracia obrera conciliadora comenzó a temblar.

Este congreso fue un hito histórico en la ruptura del proletariado minero con el MAS, después de 20 años de su dominio, y abrió el paso a reorganizarse por la izquierda. Una oportunidad para construir la dirección revolucionaria desde las bases de la FSTMB.

EL DESVÍO ELECTORAL DE LAS LUCHAS

En el momento de la unificación de las luchas contra Arce, Evo Morales intentó cabalgar sobre las movilizaciones con la consigna principal de habilitar su candidatura a la presidencia, agitación que tenía cabida en las bases del Chapare. Pero fue rechazado por la gran masa que protestaba contra Arce. El evismo terminó enfrentándose a los movilizados en lugar de enfrentarse al gobierno. Su movilización se convirtió en una respuesta contrarrevolucionaria a favor de Arce.

De esta manera, campesinos originarios del Norte Potosí rompen categóricamente con Evo[6]. La población trabajadora de Llallagua[7] y Vinto también expresó su rechazo en calles y cabildos al igual que los Ponchos Rojos de las 20 provincias de La Paz. La movilización del pueblo trabajador derrotó al evismo pero a costa de interrumpir la lucha principal por el ¡Fuera Arce!

En el mes de junio, las direcciones encabezadas por los Túpac Katari cambiaron de línea orientando a sus bases a echar al gobierno por la vía electoral y ya no por acción directa. Así se dio el desvío de las luchas a las urnas. Pero solo se trató de un desvío, no de una derrota, las fuerzas de las bases aguardaban un próximo combate.

EL XVIII CONGRESO DE LA COB

El XVIII Congreso de la COB se realizó en octubre de 2025 impulsado por el proletariado minero, en el reflujo electoral de las luchas. El documento político es influenciado por el colaboracionismo de clases de las direcciones burocráticas vinculadas a residuos del MAS que aún se mantenían en varios sindicatos y aprovecharon el reflujo para imponer su orientación colaboracionista con el argumento de que el país vive el “resurgimiento de la derecha” y que la candidatura de Rodrigo Paz sería una “alternativa Sui Generis”[8], sin clarificar que hubo un ascenso de masas contra Arce, que el proceso llevó a la recuperación de la FSTMB, y que en realidad se venía una nueva oleada revolucionaria que plantearía a la COB el problema del poder, tal como señalaban las tesis del Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST)[9].

Sin embargo, el proceso revolucionario impuso su impronta en las votaciones finales, ratificó las resoluciones del congreso minero, mandató recuperar la independencia de clase y no apoyar a ningún gobierno burgués de turno, rompiendo así con las tesis anteriores del MAS, y determinó la construcción del propio partido de los trabajadores de la COB. Se derrotó el reinado de siete años de Huarachi y se eligió una nueva dirección, burocrática, pero emplazada a movilizar.

RODRIGO PAZ Y EDMAND LARA GANAN LAS ELECCIONES CON DISCURSO POPULISTA

Las elecciones de la primera vuelta expresan el ascenso revolucionario colocando a los votos nulos y blancos como la segunda fuerza política del país[10], derrotando al candidato de la derecha recalcitrante, Tuto Quiroga, y al MAS que por los escasos votos casi pierde la personería jurídica.

Rodrigo Paz y su vicepresidente Edmand Lara ganan la primera vuelta con un discurso de frente popular, con promesas de otorgar nuevos bonos, defensa de las conquistas sociales, mantener las subvenciones de alimentos y combustible. De ninguna manera usan un discurso de derecha, adaptándose al nuevo proceso de ascenso de las masas, en una campaña llena de mentiras para ganar votos.

Es decir, las masas no se derechizaron como decían los cuadros políticos del MAS y los intelectuales indigenistas, sino que la candidatura de Paz tuvo que disfrazarse de izquierda para ganar, porque en el nuevo proceso revolucionario no existía cabida para la derecha. Es así que, en la segunda vuelta, los votos nulos y blancos se vuelcan a apoyar esta candidatura aplastando en votos al derechista Tuto Quiroga.

LA HUELGA GENERAL DE DICIEMBRE – ENERO Y EL INCIPIENTE DOBLE PODER DE LA COB

El nuevo gobierno burgués es posesionado el 8 de noviembre de 2025. De inmediato, deja atrás sus promesas populistas para alinearse abiertamente a los planes del imperialismo estadounidense al mando de Donald Trump. Elimina el impuesto a las grandes fortunas, establece los ajustes del FMI en contra de la economía de las mayorías trabajadoras y promulga el Decreto Supremo Nro. 5503 con más de 120 artículos que facilitan la entrega de los recursos naturales a las corporaciones imperialistas.

Las masas que se habían movilizado contra Arce conservaron todas sus fuerzas intactas, y no estaban dispuestas a soportar otro ajuste proimperialista y menos el saqueo del país. Las bases obreras y campesinas realizan asambleas en sus respectivas organizaciones. La Federación Minera determina el 18 de diciembre ir al ampliado de la COB con la propuesta de la Huelga General. El ampliado de la COB del viernes 19 de diciembre reúne a los delegados obreros y campesinos del país y resuelve convocar a la Huelga General Indefinida contra el DS. 5503. La medida inicia el lunes 22 de diciembre. Trabajadores pasan la navidad y el año nuevo luchando en las calles. A solo un mes y unos cuántos días de posesionado el gobierno de Paz éste se encuentra al borde de la caída.

En enero de 2026 se potencia la alianza obrera, campesina y popular. Las organizaciones Túpac Katari, CSUTCB, FEJUVEs de El Alto, confederaciones de gremiales, todas con representación orgánica en la COB, potencian la huelga general que encabezaron los mineros asalariados y desde las bases surge la elevación de la consigna ¡Fuera Rodrigo Paz!

La lucha culminó con una poderosa victoria. Se derrotó el decreto entreguista. La COB dejó de ser un simple sindicato, recuperó su rol histórico de ser central pueblo y órgano de poder dual. Las masas consideraron que se podía ir más allá; que las fuerzas no solo alcanzaban para abrogar un decreto, sino que se podía derrotar todo el plan de ajuste y sacar por la vía revolucionaria al gobierno derechista que en elecciones se disfrazó de izquierda.

UN GOBIERNO QUE SE SOSTIENE POR TRAICIÓN DE LA DIRECCIÓN DE LA COB

Sin embargo, la dirección de la COB pactó con los ministros de Paz un preacuerdo de abrogación e instruyeron levantar los bloqueos con el argumento de que la huelga solo fue convocada contra el D.S 5503. Las bases campesinas en desacuerdo castigaron con chicotazos a sus líderes, y persiguieron a latigazos el automóvil del principal dirigente de la COB[11].

Esta fue la primera traición de la dirección de Mario Argollo, ejecutivo de la COB; Vicente Salazar, ejecutivo de los Túpac Katari y Andrés Paye, ejecutivo de la FSTMB, por mencionar a los principales. Finalmente, el 12 de enero, con la abrogación del DS. 5503 en mano, el instructivo de levantar los bloqueos es acatado.

A partir de ese momento, Rodrigo Paz ya no se sostenía por sus propias fuerzas, sino por la dirección de un organismo antagónico de clase, la COB. El gobierno en crisis había roto relaciones con el vicepresidente Lara (quien criticó sus ajustes), y anuló varias de sus atribuciones por decreto. La burocracia a la cabeza de Argollo se limitó a dar consejos a Paz, Lara y al parlamento para que “gobiernen para el pueblo” y consensuó con el gobierno el D.S 5516[12] de imposición del gasolinazo, aceptando la campaña burguesa de que la crisis económica tenía su razón de ser en la subvención estatal a los combustibles.

El oxígeno brindado por la burocracia obrera y campesina permitió a Paz recuperarse para un nuevo paquetazo de leyes. La eliminación de la subvención a los hidrocarburos se consolidó disparando el precio del transporte público; la subvención de la harina fue eliminada disparando el precio del pan, se lanzó una campaña de quiebra de empresas estatales preparando el camino a su respectiva privatización, el gobierno junto a la derecha parlamentaria impulsó el Proyecto de ley Antibloqueos para blindarse ante próximas movilizaciones.

La gota que derramó el vaso fue la ley 157 de propiedad de la tierra, que se potenciaría en la ley 1720 de conversión de tierras, donde la oligarquía podía apoderarse de las tierras del pequeño campesino y territorios indígenas originarios. Conjuntamente a esto, mostró su rechazo total a los cabildos campesinos y al pliego petitorio de la COB que se basaba en demandas salariales.

Pero, como todo gobierno burgués que es sostenido por la dirigencia de un organismo antagónico de clase, es tan débil en los hechos que se constituyen en antesala de un nuevo levantamiento revolucionario.

EL CABILDO CAMPESINO Y LA ESPERA A QUE EL PROLETARIADO DIRIJA

EL 11 de abril, en la ciudad de El Alto, se realiza el cabildo campesino a la cabeza de las bases de la Federación Túpac Katari y CSUTCB.  Los dirigentes restablecieron su autoridad al soportar los latigazos de sus bases en la lucha de enero. El cabildo determinó lo siguiente:

1- Eliminación de la renta vitalicia para exmandatarios que cobran Bs. 33.000 al mes sin hacer nada. 2- Reducción salarial al 50% de los parlamentarios que cobran más de Bs. 20.000 al mes trabajando media jornada. 3- Titulación de tierras para el sector campesino. 4 – Reversión de tierras en concesión. 5 – Abrogación de la Ley 157. 6 – Rechazo al sistema judicial. 7 – Respeto de la ALP al pueblo boliviano, respeto del presidente al pueblo boliviano. 8- Eliminación del proyecto de ley antibloqueos. 9 – 15 días de plazo al gobierno para el cumplimiento de las resoluciones del cabildo. 10- Renuncia de todo el poder ejecutivo y Legislativo en caso de incumplir las resoluciones.

El campesinado expresó su tremendo rechazo no solo al gobierno, sino al sistema judicial y la Asamblea Legislativa, y les dieron plazo de 15 días para cumplir con las resoluciones, de lo contrario, iniciarían la lucha por la renuncia del ejecutivo y legislativo.

El plazo terminó el 26 de abril. Pero, a pesar que en el cabildo varios dirigentes agrarios despotricaron contra la COB, el movimiento de bases campesinas esperó a que la COB organice su propio cabildo fechado para el 1 de mayo y convoque a la huelga general para iniciar la lucha unificada.

Este gesto de las bases del campo fue un pase para que el proletariado dirija la segunda edición de la lucha contra el gobierno.

LA COB Y EL INICIO DE LOS 50 DÍAS DE LUCHA

El 1 de mayo, el cabildo de la COB declara el Paro General Indefinido Movilizado por incremento salarial, jubilación con el 100% del salario, defensa de las tierras campesinas contra la ley 1720, rechazo a la privatización de la educación y la salud, contra los despidos, la flexibilización laboral y la política impositiva a los gremiales, exige superar la escasez de combustible así como la gasolina contaminada, asume el pliego campesino, entre otras reivindicaciones.

Desde las delegaciones mineras, se escuchan gritos exigiendo se incorpore la renuncia de Rodrigo Paz, pero la directiva de Argollo condiciona la petición a darle plazo al gobierno para que cumpla las peticiones, y luego, si no cumple, exigir su renuncia.

Pero esa política conciliadora ya estaba siendo aplicada desde el mes de enero. Las bases obreras y campesinas superan a sus direcciones y en la primera semana de lucha unifican a todos los sectores bajo una sola consigna: ¡Renuncia de Rodrigo Paz!

EL PACTO DE NO TRAICIÓN Y LA ALIANZA OBRERA, CAMPESINA Y POPULAR

El 6 de mayo, los dirigentes obreros, campesinos y sectores populares son obligados por las bases a firmar el documento titulado Pacto de No Traición. Las palabras de Argollo en conferencia de prensa de aquel día describen muy bien la situación:

“Hemos sido cuestionados, castigados, nuestras autoridades provinciales han sido chicoteados, porque (las bases) han pensado que nos hemos vendido. El gobierno ha tenido la oportunidad de reconciliarse con la población, de poder trabajar por todos los bolivianos, por los que lo hemos llevado al poder, por los que hemos votado por él, y lastimosamente ahora trabaja y saca leyes en favor de ciertas familias empoderadas de este país, de la clase empresarial, de los agroindustriales, de los banqueros, de los millonarios de este país. Y lastimosamente, para el pueblo, nada, leyes de hambre, leyes de miseria. La canasta familiar no mejora, el combustible, han quitado la subvención y nos han traído gasolina basura.[13]

En ese sentido la paciencia del pueblo tiene un límite, es por eso que en este salón se ha decidido, entre varias organizaciones, por todos los sectores, no solamente a la cabeza de la Central Obrera Boliviana; a la cabeza de la CSUTCB, a la cabeza de las 20 provincias, de los compañeros del transporte, de los Interculturales, del CONAMAQ, de las Juntas Vecinales y de más sectores que se están sumando a este pedido. En ese sentido se ha decidido hacer una Alianza por Bolivia (…) Se ha decidido hacer este Pacto de No Traición, en ese sentido, si el presidente no tiene la voluntad de solucionar, tiene que irse compañeros.”[14]

Con esto las bases rebasaron a su dirección, pero no destituyéndola, sino, emplazándola a luchar, a ir más allá de lo que querían llegar. Las palabras de Vicente Salazar de los Túpac Katari describen esta conclusión: “La gente nos ha rebasado, ya está cansada de este gobierno, y el pedido único de las 20 provincias es la renuncia de Rodrigo Paz. (…) Se está firmando una alianza con todos los sectores, la molestia no es solo de un sector, es de todo el Estado Plurinacional de Bolivia (…) ya el pueblo se ha levantado y emputado y es hoy hasta la renuncia de los cuatro órganos del Estado”[15].

El proceso revolucionario no solo cuestionó al ejecutivo, sino a toda la institucionalidad burguesa y oligárquica, como señaló Salazar, también se lucha por la “renuncia de los cuatro órganos del Estado”.

EL DOBLE PODER EN MAYO Y JUNIO

“Hoy los bloqueadores gobiernan Bolivia”[16] (Agustín Zambrana, vicepresidente del Comité Cívico Pro Santa Cruz. 30 de mayo de 2026).

Durante 50 días, la alianza obrera, campesina y popular tomó el control de las principales calles y carreteras del país al grito de ¡Renuncia de Paz! A la cabeza de la FSTMB y federación Túpac Katari, CSUTCB, CONAMAQ, Interculturales, Centrales Obreras Departamentales, el magisterio urbano y rural, Juntas Vecinales de El Alto y La Paz, organizaciones gremiales, todas centralizadas por la COB y con representación orgánica en ella. Incluso, sectores pequeños no afiliados llamados “autoconvocados” se sumaron reconociendo el liderazgo de la COB. El método de lucha fue el bloqueo de caminos y movilizaciones de protesta en las ciudades principales. El reporte policial del 26 de mayo dio cuenta de 150 puntos de bloqueo en todo el país[17].  La circulación vial y comercial, así como el abastecimiento de alimentos y medicinas dejó de depender del gobierno para pasar a manos de las bases movilizadas. La Asamblea de la COB del 31 de mayo y luego el cabildo del 2 de junio realizado en la ciudad de El Alto, resolvieron abrir un corredor para tales efectos. Así se fortalecía la lucha y se hacía cada vez más evidente el poder dual.

No se trató de una lucha que nada más le ponía obstáculos para gobernar a Rodrigo Paz, sino que organizó prácticamente un gobierno alternativo en las calles y carreteras. Y no fue un proceso pequeñoburgués anárquico, sino que materializó su poder incipiente en el ente matriz de los trabajadores, la COB, una institución obrera convertida por las masas en órgano de doble poder.

Rodrigo Paz y el parlamento retrocedieron, abrogaron la ley 1720 de conversión de tierras y dejaron atrás el tratamiento de la Ley Antibloqueos. El ejecutivo prometió un bono al magisterio y anunció que se rebajaría el sueldo de él y todos sus ministros como exigió el cabildo del 11 de abril, aunque esto último fue una mentira para convocar al diálogo y desmovilizar. Pero no le funcionó. Las bases en asambleas y cabildos del 1 de junio resuelven no asistir a ningún diálogo con el gobierno y se mantienen firmes con la petición de renuncia.

El 24 de mayo, el Comité Cívico Pro Santa Cruz, órgano de la oligarquía proimperialista, publicó una declaración titulada “Última Advertencia al presidente Rodrigo Paz y su Gabinete” en la que admiten que existe un vacío de poder, y que para superarlo debía declararse el Estado de Excepción, de lo contrario ellos mismos saldrían a desbloquear[18]. Declaración que azuzó al fascismo de la Unión Juvenil Cruceñista.

Pero el gobierno ya había aplicado un Estado de Excepción de facto desplegando dos ofensivas policiaco militares contra El Alto y los bloqueos de occidente, en los caminos de La Paz, Oruro y Cochabamba. En las dos ofensivas que el gobierno disfrazó de “corredor humanitario”, el aparato represor del Estado encabezado en las caravanas del ministro Zamora, terminó huyendo de los puntos de bloqueo[19]. El doble poder obrero y campesino triunfó en el occidente del país, superando a los gases y balas con dinamita, palos y piedras.

Pero la oligarquía creyó que dominaba el oriente. Así que el gobierno junto al Comité Cívico Pro Santa Cruz desplegó el 6 de junio una tercera ofensiva para aplastar físicamente a los movilizados en San Julián, municipio de Santa Cruz de la Sierra. La policía y los militares escoltaron a la Unión Juvenil Cruceñista y les proporcionaron armas de fuego y gases lacrimógenos. De esta manera comenzó el saqueo de casas y agresiones a los pobladores. Es decir, se desarrolló una ofensiva fascista.

De inmediato, el pueblo de San Julián se organizó[20]. la movilización se incrementó, los bloqueos se intensificaron y las bandas fascistas tuvieron que salir huyendo del territorio junto a los militares.[21] Los policías tuvieron que abandonar el cuartel de la zona que fue tomado por las masas[22].

El poder de la Alianza obrera, campesina y popular demostró que tenía el control no solo del occidente, sino también del oriente del país. El gobierno, la oligarquía y la injerencia imperialista de Donald Trump quedaron totalmente derrotados.

EL PROBLEMA DE LA TOMA DEL PODER Y LA TRAICIÓN DE LOS DIRIGENTES

Con tres ofensivas militares y fascistas derrotadas, la oligarquía admitiendo el vacío de poder y que, si hay algún gobierno, es el de los bloqueadores[23]; con una base campesina que decidió que el proletariado conduzca la lucha, con un organismo obrero COB que centralizó a las organizaciones de trabajadores del campo y la ciudad, la cuestión de la toma del poder estuvo planteada a todas luces y resolverla al alcance de la mano.

¡Todo el Poder a la COB y organizaciones en lucha! era la consigna que faltaba para la profundización de la gesta revolucionaria. El objetivo de poder obrero, campesino y popular a través de sus órganos concretos en lucha era determinante para hacer consciente el incipiente gobierno alterno que ya existía en las calles y carreteras. De esta manera, el auto abastecimiento que ya surgía con los corredores en puntos de bloqueo y la autodefensa victoriosa que derrotó a militares y bandas fascistas, se profundizarían bajo el mando de la clase trabajadora organizada.

Los informes acerca del estado de ánimo de los soldados eran favorables a la lucha. Campesinos de Omasuyos, Chayanta informaban a cuadros del Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST) sobre el acuerdo de las bases militares de no disparar contra el pueblo de declararse el Estado de Sitio. Precisamente por esto es que las ofensivas militares del gobierno fueron derrotadas. Este proceso se extendía a las 20 provincias de La Paz con tendencia a ganar simpatía a nivel nacional. En esta situación, un llamado a la revolución podía definir a los soldados no solo a simpatizar, sino a movilizarse definitivamente al lado de obreros y campesinos, siempre y cuando se les presente la estrategia de poder de forma categórica.

Pero, la dirección no quería profundizar la lucha; en el fondo no quería sacar al gobierno por la vía revolucionaria. Cuando el compañero J del MST emplazó al dirigente de la FSTMB, Paye, a que luche por el gobierno obrero y campesino de la COB, este respondió que no está de acuerdo en “realizar una aventura”. Cuando el compañero JV del MST tomó la palabra en el Ampliado de la COB del 31 de mayo, y emplazó a toda la dirección a que lleven a la COB a la tomar del poder, se negaron a asumir esta propuesta revolucionaria.

En el Comité de Huelga de la COB del 31 de mayo, el cual integró el compañero JJ del MST, la delegación de mineros de Huanuni y Colquiri informó una cuestión categórica: en las masivas marchas de la última semana de aquel mes, ellos lograron vencer el cerco policial a Plaza Murillo, que aguantaron 45 minutos de combate afrontando los agentes químicos y superaron al adversario, que hicieron el llamado a todos para entrar en masa, pero al voltear, los campesinos y juntas vecinales se habían dispersado por los gases lacrimógenos. Los mineros quedaron solos adelante. El informe sentenció, “si no se dispersaban, en ese momento se terminaba la lucha, lográbamos el objetivo”. Fueron críticos de la desorganización de las marchas que rodeaban el perímetro del palacio de gobierno. Y en efecto, la dirigencia del Pacto de No Traición no organizó ninguna estrategia conjunta para tomar la sede del poder, que era el último paso que faltaba, dejando a las bases y cuadros medios a su suerte.

En la práctica, la dirección aplicó su verdadera línea política: desgastar las fuerzas de las masas con 50 días de bloqueo y marchas sin orientación de poder y aprovechar el cansancio para conciliar de una vez por todas con Rodrigo Paz. Y precisamente esto fue lo que sucedió. Por esta política no garantizaron el derecho a huelga en las minas, por lo que el proletariado tuvo que ingeniárselas para ponerse a la cabeza de la lucha, manteniendo turnos de trabajo por un lado y por otro enviar delegaciones mineras a los bloqueos y movilizaciones en la sede de gobierno.

En los 50 días varias direcciones traicionaron, como las confederaciones del magisterio urbano y rural que se vendieron por un mísero bono anual, pero sectores de sus bases se mantenían movilizados en La Paz. La dirección que allanó el camino a la desmovilización fue la de la Confederación de Fabriles y su federación departamental de Cochabamba, que pactó con el gobierno que desvirtuó los 50 días de lucha oponiéndose a la petición de renuncia de Paz. Esta dirección fabril, con burócratas que se mantienen por 20 años en su cargo desde la era del MAS, desacató lo votado en los ampliados de la COB y cabildos de la alianza obrera, campesina y popular, en beneficio de la permanencia del gobierno derechista.

Finalmente, los días 17 y 18 de junio, la dirigencia minera de Colquiri y Huanuni de las principales bases obreras en lucha, llegaron a un acuerdo con el gobierno, habilitando el camino para que el 19 de junio Argollo firme el pacto traidor.

EL ESTADO DE EXCEPCIÓN DE UN GOBIERNO SOSTENIDO POR LA DIRECCIÓN DE LA COB

Tras el pacto, la dirección de la COB instruyó levantar las medidas de presión y la lucha se desactivó. De 150 puntos de bloqueo del momento más álgido, solo quedaban 12. Los campesinos y juntas vecinales de El Alto acusaron de traición a la burocracia de la COB. No obstante, realizaron sus respectivas asambleas y, después de tres días, efectivizaron los últimos desbloqueos.

El gobierno declaró el Estado de Excepción cuando la lucha se desactivaba. Es una mentira decir que fue la represión la que terminó con la protesta. No tenía fuerzas para imponerse tras ser derrotado tres veces en sus ofensivas militares y fascistas. Fue la dirección de la COB la que desarticuló la movilización y dio permiso a Paz para gobernar. De esta manera se constituyeron nuevamente en su pilar sostenedor.

El acuerdo otorgó al gobierno una tregua de tres meses y le conminó a gestionar con la COB la liberación de los detenidos, no iniciar persecución política a dirigentes y preservar el derecho a la protesta, cumplir con no privatizar las empresas públicas ni entregar los recursos naturales a intereses privados nacionales o internacionales, la no injerencia extranjera respetando la soberanía nacional y el rechazo de compromisos con organismos financieros internacionales como el FMI, garantizar el abastecimiento de combustible de calidad con estabilidad de precios, resarcimiento de daños a transportistas por gasolina basura. Protección de la canasta familiar, poder adquisitivo salarial y estabilidad laboral. Revisión de la ley 065 de pensiones para responder a la petición de la COB de jubilación con el 100% del salario, así como la conformación de mesas de trabajo para abordar el pliego petitorio de la COB de más de 100 reivindicaciones y la no vulneración de áreas protegidas preservando el medio ambiente, entre otras exigencias.

Sin embargo, este compromiso fue un engaño usado como pretexto para dar gobernabilidad a Paz. Una vez desactivado el doble poder de las calles, el gobierno rompió el acuerdo declarando el Estado de Excepción con duración de tres meses, el mismo tiempo que la dirigencia le otorgó de tregua, y desplegó una nueva persecución selectiva contra dirigentes. Son más de 500 detenidos desde los 50 días de lucha que no son liberados.

En la nómina de la persecución está la burocracia de Argollo, pero estos no han sido detenidos y guardan un silencio cómplice. El plan de ajuste proimperialista continúa con nuevos decretos que elevan las tarifas del agua y la luz; se ha oficializado la devaluación del boliviano frente al dólar, se dio un paso más a favor de la privatización con la libre importación de hidrocarburos, mientras continúa la escasez del combustible y la crisis de la gasolina contaminada.

No obstante, las protestas contra estas últimas medidas toman las calles por sectores, de occidente a oriente del país, los transportistas protestan por el combustible, cientos se movilizan contra la subida de los cobros de créditos y terrenos por la nueva devaluación del boliviano frente al dólar. Las denuncias públicas de los cobros altos de los servicios básicos se convierten en nueva protesta de las masas contra el gobierno.

El Estado de Excepción no se respeta y lo único que puede hacer Paz es perseguir judicialmente a los dirigentes sin liberar a los detenidos, pero le es imposible aplastar a las masas, porque si bien el doble poder ha sido desarticulado momentáneamente, el movimiento no ha sido derrotado físicamente y puede volver a resurgir ante las provocaciones. El gobierno sigue siendo débil.

POR ASAMBLEAS DEMOCRÁTICAS PARA REORGANIZAR LAS FUERZAS CON EL OBJETIVO DE PODER.

En el marco en que las masas no han sido aplastadas y las nuevas protestas debilitan el Estado de Excepción, mientras que el gobierno no se sostiene por el pacto con la COB, se puede reorganizar las fuerzas para el próximo combate, que probablemente será al finalizar la tregua de tres meses. Octubre vendrá con el recuerdo de la revolución de 2003 que tiró abajo al gobierno neoliberal de Sánchez de Lozada. La clase trabajadora debe prepararse para la tercera edición de la lucha.

Para esto hay que restablecer las relaciones entre el campesinado y el proletariado que han sido dañadas por la burocracia traidora. Hay que recomponer a la COB, separando la traición dirigencial de su capacidad de ser órgano de doble poder de las masas. Esta última cualidad debe ser preservada, pues, no han surgido otros órganos de poder aún en la lucha.

La tarea principal del período sigue siendo reorganizar a la clase trabajadora para la toma del poder. Si no se clarifica esta tarea, las movilizaciones corren el riesgo de ser desgastadas y traicionadas nuevamente por las direcciones.

Desde el Movimiento Socialista de Trabajadores, organización que ha estado presente en las luchas por el Fuera Arce, bregando por una nueva dirección revolucionaria en el Congreso de la FSTMB y el Congreso de la COB, luchando las propuestas de poder obrero y campesino para lograr la renuncia de Paz, participando en la huelga general contra el DS. 5503 y las asambleas de la COB de diciembre a junio, llamamos a luchar por asambleas democráticas en cada sindicato para hacer el balance exhaustivo de los 50 días de combate. Que las direcciones se sometan a la evaluación de las bases como debe ser en democracia. Que las asambleas por sectores desemboquen en la gran asamblea de la COB para reorientar y alentar la lucha con el objetivo de poder. Luchar por el derecho de las y los trabajadores a organizarse en comités de base de cada sindicato y la COB para desarrollar los debates democráticos y preparar la lucha venidera.

El gobierno pretende imponer más paquetazos proimperialistas contra las mayorías explotadas y oprimidas, sabe muy bien que una próxima gran lucha está por venir, por eso busca blindarse reactivando el tratamiento de la Ley Antibloqueos en el parlamento.

Por ello es imperioso reorganizarse con el objetivo de poder, recuperar a la COB de la traición de la burocracia realizando balances claros en asambleas democráticas y retomar la lucha. Corresponde realizar un Congreso de Emergencia, pero verdaderamente democrático, para votar la toma del poder y la conformación del gobierno obrero, campesino y popular dejando atrás las tesis políticas que no han previsto el actual ascenso revolucionario contra Paz. Pero mantener las conquistas logradas, como el mandato congresal de la independencia de clase, no apoyo a ningún gobierno burgués y la construcción del Partido de los Trabajadores de la COB, resoluciones que la dirección actual ha desacatado.

El MST hace un llamado fraternal a la vanguardia luchadora a construir juntos la dirección revolucionaria en la perspectiva de un verdadero gobierno de clase trabajadora.

¡Por la derrota del ya debilitado Estado de Excepción! ¡Acabar con la persecución selectiva de dirigentes! ¡Libertad para las y los detenidos! ¡Abajo el ajuste proimperialista y las leyes entreguistas! Luchar contra el saqueo de nuestros recursos; por la reestructuración del aparato productivo bajo control obrero democrático. Por la verdadera nacionalización de los recursos naturales y auténtica industrialización, con impacto positivo en la minería, hidrocarburos, electricidad, litio, mutún, entre otros. Luchar por la expulsión del imperialismo. Por un nuevo Estado obrero y campesino que establezca el monopolio del comercio exterior al servicio del país. Luchar por la jubilación con el 100% del referente salarial con escala móvil bajo total administración en manos de la clase trabajadora. Por un verdadero incremento salarial para una digna canasta familiar con escala móvil de acuerdo a la inflación, reincorporación inmediata de trabajadores despedidos, empleo para todos con la escala móvil de horas de trabajo, recuperación de la autonomía universitaria para forjar los lazos del estudiantado con el pueblo trabajador, expropiación del nuevo latifundio, respeto y acceso a la tierra para los campesinos y pueblos indígenas, entre otras reivindicaciones que hacen al programa de la revolución socialista.

La Paz, 13 de julio de 2026

Movimiento Socialista de los Trabajadores de Bolivia

Referencias y notas:

[1] El Deber. (2024, junio 11). Arce reconoce que “agobia” el incremento de precios de la canasta familiar.

[2] Correo del Sur. (2024, Agosto 12). Campesinos Túpac Katari piden la renuncia de Arce

[3] Resumen Latinoamericano. (2025, Mayo 30) Bolivia. Bloqueos, marchas y protestas exigen la renuncia de Luis Arce ante crisis económica.

[4] Documento político Fusionado: Capasirca, Manquiri y San Vicente, fue el escrito histórico asumido en el 33ª Congreso Minero.

[5] Desde el MST Bolivia contribuimos al debate proletario con el documento “Aporte al Nº33 Congreso de la FSTMB, donde caracterizamos la situación revolucionaria, la oportunidad de liberarse del aparato masista y la línea de construir el Partido de los Trabajadores de la COB para la toma del poder”.

[6] Neox Estudio Noticias. (2025, Junio 13). Campesinos del Norte Potosí se manifiestan indicando que no permitirán que Evo Morales vuelva a ser candidato.

 

[7] Agencia de Prensa Gráfica. (2025, Junio 13). Cabildo de Llallagua declaró persona no grata a evo morales

[8] Confederación General de Trabajadores Fabriles de Bolivia. (2025, octubre). Tesis Política.

[9] En octubre de 2025 el MST boliviano contribuyó al congreso obrero presentando el documento: “Tesis para el XVIII congreso de la COB”.

[10] MST Bolvia. (2025, octubre). Balance Revelador de las Elecciones en Bolivia.

[11] Éxito Noticias. (2026, enero 11). “Él se ha vendido”: Pochos Rojos atacan vehículo de Mario Argollo y rechazan acuerdo con el Gobierno.

[12] Educación Radiofónica de Bolivia – ERBOL. (2026, enero 13) COB informa que el Decreto 5516 fue consensuado y se declara orgullosa del ‘deber cumplido’.

[13] Wara TV Señal Satelital. (2026. Mayo, 6). Organizaciones sellan pacto de “no traición” y radicalizan bloqueos exigiendo la renuncia de Rodrigo Paz.

[14] Wara TV Señal Satelital. (2026. Mayo, 6). Organizaciones sellan pacto de “no traición” y radicalizan bloqueos exigiendo la renuncia de Rodrigo Paz.

[15] Wara TV Señal Satelital. (2026. Mayo, 6). Organizaciones sellan pacto de “no traición” y radicalizan bloqueos exigiendo la renuncia de Rodrigo Paz.

[16] Tele Estrella Noticias. (2026. Mayo 30). Zambrana: Bloqueadores gobiernan Bolivia.

[17] Agencia de Noticias Fides (2026, mayo 26). Policía reporta 150 puntos de bloqueo en el país y descarta otro corredor humanitario por intransigencia de movilizados.

[18] Comité Cívico Pro Santa Cruz. (2026, mayo 24). Última Advertencia al presidente Rodrigo Paz y su Gabinete.

[19] Agencia Boliviana de Informaciones. (2026, mayo 24). Ministro Zamora llega a La Paz tras tercera emboscada en Tilata durante retorno de caravana humanitaria.

[20] Visión 360. (2026. Junio 6) Presencia de la Unión Juvenil Cruceñista en el desbloqueo suma críticas y eleva la tensión en San Julián.

[21] Bolpress. (2026. Junio 6). Policías, militares y unionistas fracasan en desbloqueo en San Julián; 32 heridos, cinco por bala y un posible muerto.

[22] Unitel. (2026. Junio 6). Así quedó la estación policial de San Julián tras el repliegue de uniformados

[23] Wara TV Señal Satelital. (2026. Mayo 30) Zambrana, vicepresidente del Comité Cívico Pro Santa Cruz: “Los bloqueadores gobiernan Bolivia”.

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