Balance final del CECOM CLIC: Una gestión servil a las autoridades rechazada por la base en asamblea


La Asamblea Estudiantil del viernes 2 de agosto rechazó el informe de gestión de Clic. Meses atrás, el ex centro se había comprometido a entregar su informe de gestión en físico a los delegados de materia; jamás cumplió su promesa y por ello se tuvo como resultado una laxa reunión que en los hechos fue una burla. En ningún momento rindieron cuentas de sus actos.

Balance:

Desde el primer momento de campaña, la juntucha CLIC mintió a la base, ya que, mientras juraban por los pasillos ser apolíticos, en los hechos aplicaban una política progubernamental que consistió en la desorganización de la base, así agitaban la consigna de “cero asambleas”.

Al mismo tiempo, su plancha estaba integrada por un declarado militante del MAS, Baco (hijo de una diputada de la bancada oficialista) con quien tenían pleno acuerdo además de gozar de la venia del entonces director de carrera, Pomar.

Casualmente, el militante oficialista fue denunciado (con informe forense en mano) por agredir físicamente a una compañera de base, sin embargo, la ejecutiva del centro jamás se pronunció al respecto, convirtiéndose en socapadora e impidiendo la investigación y juicio de un tema de violencia contra la mujer.

Clic, en lugar de garantizar una gestión al servicio de la base estudiantil, se dedicó a servir a las autoridades y a beneficiarse del presupuesto de la base, por ejemplo, con el viaje a Chile, del cual jamás informó a los estudiantes, ni mucho menos rindió cuentas de sus actos.

Académicamente no hubo ninguna mejora, pues ni siquiera garantizaron la adecuada realización del curso de verano, mismo que en algunas materias inició con días y hasta semanas de retraso, dado que no se coordinó debidamente con los docentes designados. No se eliminó el hacinamiento en aulas en materias regulares como en talleres, hecho que aporta a la mediocridad académica. Y, peor aún, junto al ex director dejaron colgada la realización del II Congreso de la carrera.

Fue una gestión que ni siquiera garantizó la apertura continua de las oficinas del centro. Implementó un impuesto de cinco bolivianos por el uso de los casilleros, nuevamente sin consultar a la base. En su gestión se incrementó la prepotencia de algunos docentes y administrativos contra la base estudiantil; cuando se tenía reclamos al respecto, el centro brillaba por su ausencia.

Su servilismo a las autoridades fue tal que el presupuesto Operativo Anual (POA) del centro fue solicitado por el entonces director Pomar (según informó la FUL). Hecho que, además de transgredir su cogobierno y pisotear la independencia estudiantil respecto a las autoridades, demuestra la complicidad entre el ex director y el ex centro.

Pasaron dos años y nunca aclararon, ante la base, el caso de la falsificación de matrículas que ocasionó la suplantación de identidad por estudiantes secundarios en las pasadas elecciones al CECOM. Hecho que vulneró el sistema de Kardex en favor del frente “Identidad Estudiantil” (compuesto por miembros de #PrimeroComunicación, seguidores de Pomar), de esta manera son cómplices de lo sucedido por acción u omisión, ya que su silencio permitieron que los autores del hecho sigan campantes en la carrera. ¿A quién encubren?

Este grupo se caracterizó por censurar a la base, al mejor estilo oficialista, se volvieron expertos en eliminar de los grupos informativos de las redes sociales a quienes cuestionaban su actuar. Y así llegaron a su último día, donde recién se dignaron a abrir el centro (para volverlo a cerrar minutos después) y obviamente agradecieron a su mentor, el ex director Pomar, por la gestión realizada.

Para nosotros la gestión de Clic no fue otra cosa que servilismo puro a las autoridades, su única tarea fue desorganizar a la base estudiantil, por eso, durante sus dos años de gestión, se negaban a convocar a asambleas, nunca entregaron informes escritos a la base y faltaron al mandato de las mismas.

Llamamos a quienes coincidan con este balance a organizarnos juntos y presentarnos como alternativa en la siguiente elección, por un centro de estudiantes al servicio de la base estudiantil y el pueblo trabajador, para volver hacer de nuestra carrera la vanguardia y referente de lucha de la UMSA.