Fuera Lasso de Ecuador

Todo el apoyo a la revolución ecuatoriana y que gobierne la CONAIE

Juan Jose


Las y los trabajadores del campo y la ciudad del Ecuador se han organizado en Paro Nacional Indefinido contra el gobierno hambreador y neoliberal de Guillermo Lasso. El encarecimiento de la vida, el alto costo de combustibles y alimentos sumado al deterioro alarmante de la economía de las familias humildes que no pueden acceder a los productos básicos para vivir, ha desencadenado la revolución.

La política de ajuste económico de Lasso siguió los acuerdos del Fondo Monetario Internacional, órgano financiero imperialista, que hace pagar la crisis a explotados y oprimidos para proteger las ganancias de las transnacionales y la gran banca privada. El pueblo trabajador, lejos de agachar la cabeza, se organizó valerosamente unificando sus luchas en una sola, a la cabeza de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE), en un pliego de más de 10 puntos en los que además de combatir el encarecimiento de los productos y velar por salud, empleo y educación, exige acabar con la explotación minera en parques y reservas ambientales como en territorios indígenas.

La respuesta del gobierno de Lasso fue la de declarar el Estado de Sitio para aplastar la protesta con la fuerza militar. Sin embargo, la lucha, en lugar de disminuir, se incrementó y se transformó de un conjunto de manifestaciones, en movilizaciones insurreccionales impidiendo que las FF.AA las derroten. En varios puntos centrales de la lucha, los militares deben retroceder. Las consignas, de económicas, se elevaron a cuestionar el poder político con un contundente ¡Fuera Lasso!

El gobierno, al tiempo que sacó a los militares, llamó al diálogo en el marco constitucional burgués, una trampa para ganar tiempo y arremeter contra las masas. No obstante, la movilización ha presionado a sus direcciones a que no acepten más diálogo neoliberal y tramposo que durante un año solo ha servido para someter al pueblo y retrasar su lucha. Lasso no retrocede en su plan hambreador pro imperialista, y para imponerlo se apoya en los aparatos represores del Estado, pero estos se han visto sorprendidos por la fuerza de la movilización insurreccional de las masas.

Esto no puede ser más que el surgimiento de un nuevo poder en las calles. El país se debate entre dos poderes: por un lado, el tradicional del neoliberalismo con Lasso y sus FF.AA a la cabeza, y por otro, las y los trabajadores del campo y la ciudad con la CONAIE a la cabeza.

La CONAIE tiene una tradición de lucha revolucionaria innegable en el Ecuador. Históricamente ha demostrado que en los momentos álgidos de los conflictos sociales se ha transformado de un sindicato indígena, a una Central Pueblo unificadora de las luchas de trabajadores del campo y la ciudad. Así lo hizo en 1997, 2005 derrocando gobiernos pro imperialistas, o en 2019 contra los ajustes económicos de Lenin Moreno y ahora, 2022, enfrentándose a Lasso.

Esa característica, en el momento práctico de la lucha revolucionaria, la convierte en un órgano de doble poder del Ecuador. Obreros y campesinos luchan unificadamente a través de ella.

El pueblo trabajador no quiere más al gobierno neoliberal. ¿quién debe gobernar? Pues el mismo pueblo que lo derrocará. Es posible y necesario reemplazar a Lasso por el gobierno revolucionario de trabajadores del campo y la ciudad que están organizados en la CONAIE y los sindicatos en lucha.

Para ese objetivo es necesario dar todo el apoyo a la lucha, potenciar la autodefensa indígena, campesina y obrera. Decir enfáticamente a las bases de estos aparatos represores que no disparen al pueblo, pues ahí se encuentran sus padres, sus hermanas, sus madres, que los defiendan y apunten contra los generales neoliberales responsables del hambre, la miseria y los muertos de su pueblo. Que junto al ¡Fuera Lasso! se luche por el gobierno de trabajadores del campo y la ciudad.

Solo este gobierno de clase trabajadora de ruptura con el imperialismo podrá aplicar el programa de Nacionalización real y no retórica de los recursos del país, así como de la banca privada, sin indemnización a las transnacionales saqueadoras y bajo control de las y los trabajadores, llevando a que los frutos del trabajo se queden en el país para desarrollar el Ecuador. Esta, entre otras medidas, servirán para financiar la Salud, la creación de empleo, reducir los precios de alimentos y combustibles, producir en función de las necesidades sociales y no de la ganancia capitalista.

¡Que viva la revolución ecuatoriana!

¡Todo el poder a la CONAIE en alianza con las organizaciones obreras en lucha!

image_pdf