CRISIS DEL AGUA Y LA ALTERNATIVA DE LA CLASE TRABAJADORA


LA CRISIS DEL AGUA ES PRODUCTO DE LA POLÍTICA PRO IMPERIALISTA DEL GOBIERNO DEL MAS Y AUTORIDADES REGIONALES-MUNICIPALES DERECHISTAS
¡¡FUERA LA ADMINISTRACIÓN BURGUESA Y CORRUPTA DEL AGUA!! (MASISTA Y DERECHISTA)
POR EL ACOPIO Y DISTRIBUCIÓN DEL AGUA BAJO CONTROL DE LA CLASE TRABAJADORA – VERDADERA NACIONALIZACIÓN BAJO CONTROL DE LA BASE
BARRER CON LA CORRUPTA BUROCRACIA SINDICAL PARA IMPULSAR EL PLAN OBRERO CAMPESINO Y POPULAR

La crisis del agua en Bolivia afecta a seis de los 9 departamentos. Tras la entrada de la Sede de Gobierno a esta situación se vio con mayor claridad la incapacidad de las autoridades gubernamentales, regionales y municipales para prever y resolver el problema hídrico de acuerdo a las necesidades del pueblo trabajador. Es más, mientras decenas de miles de familias sufren el desabastecimiento de agua potable, el Gobierno del MAS junto a opositores de derecha (Samuel Doria Medina-Unidad Demócrata) y centro derecha (Revilla-SOL.BO y Patzi) protagonizan una pelea espuria echándose la culpa entre ellos, intentando lavarse las manos para encubrir sus responsabilidades en la crisis y confundir a la población afectada.

La búsqueda de una solución de fondo al problema hídrico parte de establecer con claridad las causas fundamentales y sus responsables. La cuestión del acopio y distribución de agua se supedita a la política dominante de la sociedad. Incluso, así exista el mejor proyecto técnico, éste se supedita a los límites de la política nacional, y ésta tiene un carácter de clase.

De manera cínica, las autoridades piden no politizar el tema, cuando fue su política la que llevó a la crisis; pretenden que no se las cuestione cuando el problema del agua y su solución se mantiene en sus manos, en los marcos de su política al servicio del capitalismo semicolonial, extractivista depredador. Expresan más cinismo cuando quieren confundir a algunos incautos con la cantaleta que dice “la culpa es de todos”.

LA CRISIS DEL AGUA ES PRODUCTO DE LA POLÍTICA DEL MAS Y LAS AUTORIDADES

Lo real es que el desabastecimiento de agua, así como la crisis medio ambiental, tiene orígenes económico-sociales concentrados en la política. En nuestro país, la política del gobierno otorga vía libre al saqueo imperialista de los recursos naturales hasta en territorios indígenas y parques nacionales. Los acuerdos de construcción de infraestructura (IIRSA) y centros energéticos (Hidroeléctricas en la Amazonía) son pensados entorno al beneficio de las empresas imperialistas, al flujo de su mercancía y extracción de recursos primarios como el petróleo. Es decir,  se gobierna pensando en el interés del Monopolio en detrimento de las necesidades y reivindicaciones del pueblo trabajador. Para verlo más claro que el agua que no hay, la Transnacional minera San Cristóbal usa cerca de 27 mil metros cúbicos de agua al día, equivalente a 27 millones de litros/día, y  el Estado no le cobra ni un centavo por este recurso, es decir que la subvenciona. De esta manera, el Gobierno prevé y garantiza a los Monopolios todos los recursos para su desarrollo mientras golpea a los trabajadores con la escasez.

La oposición derechista no cuestiona esta política, sino la aplaude. Están de acuerdo con el saqueo imperialista y la administración de la miseria en las instituciones públicas. El presupuesto mísero de las alcaldías y gobernaciones no cubren salidas de fondo al cambio climático y el agua. Se pelean con el gobierno sobre un 4% más o un 4% menos de las magras arcas del Estado sin afectar las cuantiosas ganancias que se llevan los monopolios a costa de succionar la riqueza natural del país.

Debido a esta política del gobierno, junto a las autoridades regionales y municipales, no se previó la crisis del agua y mientras siga en las manos de estos representantes de políticas semicoloniales pro imperialistas, la crisis del agua no se resolverá remitiéndose a paliativos temporales.

POR UNA SALIDA DE LA CLASE TRABAJADORA A LA CRISIS DEL AGUA:

El agua, como todos los recursos del país, debe ser acopiada  y distribuída de acuerdo a las necesidades del pueblo trabajador. Enfatizamos, el capitalismo semicolonial sólo produce de acuerdo a las necesidades del imperialismo, en función de generar ganancias a las transnacionales. Por lo tanto, para un acopio y distribución responsable del agua debemos liberarnos de los representantes nacionales del capitalismo, del Gobierno y de la Oposición derechista. Barrer con los corruptos e incapaces. La solución está en manos de la clase trabajadora del campo y la ciudad a través de sus organizaciones fundamentales. Para esto se debe obrar con independencia de clase. Es imperioso que las empresas y maquinaria usadas para el agua potable pasen a control de los trabajadores, efectivizando la verdadera nacionalización bajo control obrero. Las Centrales Obreras regionales y departamentales deben ponerse a la cabeza de este plan en coordinación con las juntas vecinales, y para eso es necesario barrer con la burocracia sindical que las dirige, puesto que son representantes del Mas o gobernaciones y alcaldías pro imperialistas.

El plan obrero, campesino y popular es fundamental para iniciar con el acopio y distribución planificada del agua, como punto inicial de una economía planificada basada en la solidaridad de los trabajadores como clase, de acuerdo a las necesidades del campo y la ciudad, que iniciará una lucha contra la apropiación y administración burguesa de los recursos, bregando por la expulsión de los monopolios y desterrando la administración de la miseria. Medidas que van rumbo a un nuevo tipo de gobierno, uno verdaderamente de los trabajadores.

La Paz, 04 de diciembre de 2016