¿POR QUÉ SE VIVE UNA CRISIS EN TRABAJO SOCIAL?


Muchos compañeros de base de nuestra carrera nos hacemos esa pregunta, pues hay una gran confusión  a partir de lo que, consideramos nosotros, es una gravísima desinformación y tergiversación de los hechos por parte de las autoridades. Las siguientes líneas pretenden contribuir modestamente a aclarar el asunto poniendo en consideración de nuestros lectores nuestro punto de vista y encarar su solución.

Los antecedentes:

El H. Consejo de carrera de Trabajo Social (HCC), obstinado en aprobar a como dé lugar un “nuevo” plan de estudios anti científico, de acuerdo a las disposiciones “nuevas” del Banco Mundial (Tobon), sin cambiar el carácter anti científico del plan vigente, ha perjudicado gravemente a las bases estudiantiles. Ya que en la presente gestión se las ha inscrito al “nuevo” Plan, sin que éstas hayan discutido democráticamente el carácter del cambio. Lo que significó también que no se procedió a su aprobación en las instancias respectivas. Recién después de ¡cuatro meses!, el HCC se ha visto obligado a corregir su error reinscribiendo a los estudiantes al plan vigente.

Al retroceder el HCC ha dejado en claro el origen de la crisis en la carrera

El retroceso de las autoridades y de la dirección del CETS (UNETE TRABAJO SOCIAL) que cogobierna con éstas, fue producto de la presión ejercida por una vanguardia estudiantil – docente de la cual forma parte la JS. Nuestra actitud que pretendía servir a la base, mereció todo tipo de diatribas y difamaciones de las autoridades. Pero la realidad nos dio la razón y no a las autoridades. Éstas primero se  vieron obligadas a realizar unas Jornadas Académicas que no querían hacerlas y luego cuatro meses más tarde a reinscribir a los estudiantes al plan vigente. Pero, como todos pudimos comprobar, las Jornadas fueron improvisadas, sin que exista una participación democrática de la base. Hubo el chantaje de hacerlo aceleradamente pues no se había corregido la inscripción. No se aprobó un reglamento de las pre-jornadas, no se aprobó el informe de una comisión de poderes para saber quiénes eran los delegados titulares, suplentes o adscritos. No se discutió las propuestas presentadas en las comisiones que se formaron. Por ejemplo el documento presentado por la JS, únicamente se lo leyó en la comisión de Contexto Internacional y Nacional, a pesar que también contenía propuestas académicas. Aprobaron documentos sin contar con el apoyo de la base. Finalmente la plenaria final fijada para principios de junio, se suspendió “hasta nuevo aviso” pues no había quórum. Las jornadas no fueron el espacio democrático para cambiar el obsoleto Plan de Estudios.

¿Qué hacer?

La base estudiantil tiene que sacar conclusiones de esta negativa experiencia si no queremos tropezar con los mismos problemas. Primeramente debemos valorar la lucha de la vanguardia estudiantil-docente que forzó al cambio. Luego, es necesaria la lucha por verdaderas Jornadas Académicas democráticas que modifiquen el Plan de estudios vigente con la participación de la base al servicio de los trabajadores y explotados. Finalmente para garantizar esa y otras medidas se hace necesario dotarnos de nuevas direcciones para la directiva del CETS. Una que no cogobierne con las autoridades, que las fiscalice al servicio de la base. En esa lucha está centrada la Juventud socialista a la que te invitamos a sumarte.

La Paz, 18 de junio de 2017.