1º DE MAYO 2017: VIVA LA LUCHA DE LOS TRABAJADORES EN EL MUNDO


¡ADELANTE LAS REVOLUCIONES CONTRA LA DERECHA Y EL POPULISMO DECADENTE!

¡FUERA TEMMER DEL GOBIERNO EN BRASIL!

¡ABAJO EL GOBIERNO DE MADURO EN VENEZUELA!

¡¡¡QUE LAS ORGANIZACIONES DE CLASE TRABAJADORA EN LUCHA ASUMAN EL PODER!!!

¡POR UNA SIRIA LIBRE Y SOCIALISTA!

BOLIVIA:

EL “AUMENTO AL SALARIO” NO SE CONDICE CON LA VERDADERA INFLACIÓN

EL GOBIERNO ENRIQUECE A LA PATRONAL Y NO SE HARÁ CARGO DE LA INESTABILIDAD LABORAL

TRABAJADORES: ¡ROMPER CON EL GOBIERNO DE EVO MORALES!

¡RECUPERAR LA COB PARA LA INDEPENDENCIA DE CLASE!

¡POR UNA DIRECCIÓN CLASISTA Y DE COMBATE!

INTERNACIONAL:

Los trabajadores reciben este 1 de mayo en pie de lucha, enfrentando valientemente los embates del capitalismo y sus distintas formas de gobierno que los han sometido durante siglos a salarios de hambre, desempleo y condiciones de vida deterioradas por la pobreza y por la guerra. En esta época, el pueblo trabajador se alza de nuevo para gestar su propia revolución. En América Latina, prueba de ello es Brasil, donde la lucha llegó hasta la huelga general, poniendo al orden del día el problema del poder: ¿Quién debe gobernar Brasil, el reaccionario Temmer o los trabajadores? La respuesta parece ser clara, pues, ¡fuera Temer! es el clamor de la lucha, pero la salida definitiva está siendo desviada por una tradición de capitulación de las direcciones de masas a la reacción democrática. Sin embargo, la revolución brasileña exige superar las capitulaciones y, para lograr el triunfo, que todo el poder pase a manos de las organizaciones de clase que convocaron con éxito a Huelga general. Es el momento del gobierno de los trabajadores.

En Venezuela, la lucha se da contra otra forma de gobierno capitalista, dictatorial, camuflado de frases izquierdistas, pero capitalista hasta el tuétano, nos referimos al populismo decadente de Maduro. El método de lucha es el de la clase trabajadora: la movilización rumbo a la valiente insurrección. Por más que el dictador chavista diga lo contrario, la lucha tiene el sello de los trabajadores. Por ello mismo es que la derecha no puede controlar la revolución, más bien, pretende llevarla a su desvío planteando salidas de reacción democrática, electoreras y “constitucionales”. En Venezuela como Brasil, teniendo en cuenta que la movilización de masas es concreta y ha adquirido características insurreccionales, no puede existir otra salida a la crisis que la toma del poder de los trabajadores movilizados: ¡Que gobiernen las organizaciones obreras y populares en lucha!

Sin duda, es hora de la revolución, de la toma del poder. La burguesía sabe muy bien el significado de esto y asoma la contrarrevolución en busca de un espacio para derrotar los alzamientos. Esta ofensiva proviene de dos lados capitalistas, uno altamente conocido, el imperialismo norteamericano, pero el otro está camuflado, y se muestra como si fuera revolucionario, pero no es más que otra forma de reacción nefasta: el bloque liderado por el gobierno ruso y los pseudo socialistas. Putin y sus aliados han invadido Siria y golpeado militarmente la revolución árabe, manteniendo la dictadura en el poder. Las fuerzas revolucionarias se ven melladas por la intervención de estos dos bloques. Como es evidente, ninguno llevará a la liberación del pueblo trabajador sirio, si no, solo a su sometimiento. Es necesario construir la alternativa de independencia de clase.  ¡Abajo la dictadura de Bashar Al Asad! ¡Fuera las tropas rusas de Siria! ¡No a la invasión del imperialismo yanqui! ¡Por una siria Libre y auténticamente socialista!

Las revoluciones en América Latina son, precisamente, contra estas dos fuerzas capitalistas, y por ende, un apoyo real a las revoluciones en Medio Oriente y el mundo. Es urgente impulsar el triunfo de la movilización promoviendo el gobierno de los trabajadores.

NACIONAL

En Bolivia, Evo Morales pertenece al bloque seudo socialista, capitalista camuflado, adorador del gobierno ruso de Putin y defensor de las dictaduras de Bashar al Asad, Nicolás Maduro, entre otros. Sus formas izquierdistas le han servido para camuflar su política burguesa ante las masas, y reconstruir el poder de las transnacionales en el país. Es, pues, la nueva derecha. Después de 11 años de gobierno, los ataques contra los trabajadores se tornan más duros. El desempleo y la inestabilidad laboral están al orden del día, la inflación, a pesar del maquillaje gubernamental, ha rebajado el poder adquisitivo de los asalariados a niveles alarmantes.

El irrisorio “aumento” al Salario Mínimo Nacional es una maniobra política para desmovilizar a los trabajadores. En términos reales, no cubre una canasta familiar boliviana básica. Apenas se constituye en la cuarta parte de la canasta familiar del pliego de la COB. Y ¿por qué sucede esto? Porque el precio de los productos es cada vez mayor debido a la inflación. Si en 2006 el kilo de carne costaba entre 14 y 15 bolivianos, ahora se vende entre 32 y 50 bolivianos. Si con un boliviano antes se compraban cinco panes, ahora solo conseguimos dos. Y así podríamos seguir mencionando cada producto. Todo ha subido. En realidad, el poder adquisitivo de los trabajadores se ha deteriorado en vez de incrementarse y no cubre los niveles reales del alza del costo de vida.

A su vez, el viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, Alfredo Rada, admitió de manera descarada, que el incremento ni siquiera llegará a todos los sectores públicos asalariados, como la Empresa Minera Huanuni, por la situación económica en la que se encuentra. Y así, pondrán excepciones de más empresas, dando el ejemplo a los empresarios privados para arremeter contra la ya deteriorada estabilidad laboral de los trabajadores.

Por si fuera poco, el gobierno ha redactado el acuerdo de aumento salarial advirtiendo que no se hace responsable en el caso de efectuarse efectos negativos sobre el empleo, dejando así la vía libre a los empresarios para efectuar despidos y vulneraciones de derechos laborales. Pero esta no es nada más que su forma, en el fondo es un ataque más profundo, basado en deslindar responsabilidades de la crisis económica iniciada desde el año pasado, para arremeter más fuerte contra los trabajadores, cargándoles con la culpa de la crisis.

Los dirigentes de la COB, al igual que en las luchas de los fabriles de ENATEX, magisterio, etc. no se han puesto la camiseta de los trabajadores y una vez más han aceptado, sin chistar, las migajas del gobierno. En lugar de defender a la clase, aceptan la maniobra gubernamental como buenos burócratas, saludan a su “majestad” Evo Morales y exigen a los obreros que trabajen más duro para garantizar el crecimiento económico. Así, ante ésta y cualquier crisis económica que se venga, echarán la culpa a los trabajadores, lavándole la cara al gobierno. La maniobra está hecha.

La clase trabajadora debe romper con el gobierno. No caer más en sus trampas. Si se quiere conseguir un salario digno y empleo con estabilidad laboral, es necesario preparar el gobierno de los trabajadores. Desarrollar el aparato productivo es tarea de los mismos obreros. Basta de la entrega de nuestras riquezas a las transnacionales. Basta del engaño de la industrialización del MAS. Sólo un gobierno de las organizaciones obreras, campesinas y populares podrá nacionalizar realmente los recursos naturales y obtener de esa acción el presupuesto para la industrialización, generación de fuentes de empleo y salarios justos que mejoren la calidad de vida de los trabajadores. Para iniciar esta tarea central, es imprescindible recuperar la COB para la independencia de clase y, por ende, luchar por un Congreso Extraordinario del ente matriz de clase para organizar la lucha forjando la alternativa política de los trabajadores.

La Paz, 1º de Mayo de 2017