Elecciones a Director de Comunicación Social UMSA


CONTRA EL MAS-POMAR Y SUS LLUNKUS

VOTA BLANCO

POR NUEVAS ELECCIONES DEMOCRÁTICAS Y TRANSPARENTES

Un comité parcializado a favor de la reelección del candidato masista, Edgar Pomar, en una abierta estrategia fraudulenta, donde se prefiere el llunkerío y la prebenda, en lugar del debate de ideas y opciones, son razones suficientes para votar en blanco y despejar el camino para organizar verdaderas elecciones, democráticas y transparentes.

EL ÁRBITRO VENDIDO
Este proceso se hace más escandaloso debido a que el comité electoral no es un árbitro imparcial, sino, servil a Pomar. Su designación fue hecha en una reunión del candidato y sus llunkus, en lugar de que sea designado por las bases. Sus miembros más activos pertenecen a su frente como Nelson Martínez. A su vez, el presidente es miembro de su equipo burocrático, Fidel Rojas, con el que cogobernó durante años en el facultativo de sociales. Con árbitros vendidos no se pueden realizar elecciones democráticas.

UN SOLO CANDIDATO
Beneficiado por el comité parcializado, Pomar es el único candidato de estas elecciones. En la búsqueda desesperada de su reelección, se encargó de ser juez y parte del proceso. No solo designó un comité electoral a su favor, sino que les reemplazó hasta en sus funciones, sin guardar las formas, publicando y anunciando los comunicados electorales y confabulando líneas políticas directamente con el árbitro en asambleas. No era para más, pues son de su frente. Pero lo indignante es que de esta manera se pisotea la democracia universitaria.

Este candidato ya fue director, de línea masista, ni siquiera ha dejado su informe de gestión escrito en Dirección de Carrera. Tal situación se debe a que en su mandato se han presentado denuncias de corrupción y acoso sexual, que las autoridades a la cabeza de Pomar se han negado en investigar, trabando los procesos. Pomar ha garantizado una gestión servil al Gobierno, pues en lugar de velar por la calidad académica y encarar la lucha por mayores recursos para carga horaria y equipamiento, se ha conformado en restringir el ingreso a la universidad a estudiantes secundarios, anulando el curso prefacultativo. Fue una gestión dedicada a promover la desorganización de estudiantes y docentes de base en la cual su principal consigna fue anular la Asamblea como herramienta de organización de la carrera. Al final sólo convocó reuniones de su frente con fines electorales.

El MAS necesita tener el control de la dirección de la carrera para adormecer aún más a Docentes y estudiantes y Pomar necesita continuar en la Dirección para trabar las investigaciones y desviar las auditorías. Por ello se juega por la reelección.

LLUNKERÍO Y MANIPULACIÓN
Al mejor estilo del MAS, la campaña electoral se realiza por llunkus que buscan prebendas. Sin entender razones, sus seguidores más cercanos ya han obtenido el favor de una auxiliatura o cátedra de docente, entre otras cosas. Como todo llunku, solo gritan por consigna el nombre de Pomar, dejando de lado el debate de ideas.

Este tipo de campañas sólo puede ir acompasada del chantaje y la manipulación para ganar votos. Esto se comprueba en el caso de cine, donde los masistas difunden a las bases la mentira de que si Pomar no es reelegido el programa de cine se va a cerrar, que les van a quitar derechos. Solo les falta decir que el sol se va a ocultar y la luna se va a escapar. Nada más falso. La manipulación de las bases de cine es una política del MAS al interior de la U que pretende usarlos como comodín para reelegir a sus candidatos en Humanidades y Comunicación, impidiéndoles convertirse en Carrera propia, porque como “programa” les sirven más a sus fines electorales. Cine merece ser Carrera, no solo programa, y debe tener su propio centro de estudiantes. ¡Basta de mentiras! Esto es lo que oculta la manipulación masista.

A VOTAR EN BLANCO
Llamamos a las bases a dar un voto contra el llunkerío y la manipulación. VOTO BLANCO, para derrotar al MAS en su propio terreno y organizar nuevas elecciones, democráticas y transparentes, con un comité imparcial, no vendido.

La Paz, 8 de septiembre de 2019