HAITÍ:


SOLIDARIDAD INTERNACIONAL  CON EL PUEBLO TRABAJADOR
          ¡FUERA TROPAS MILITARES YANQUIS  Y DE LA ONU!

Ejército de los EEUU. en HaitíUna nueva tragedia azota Haití a consecuencia del terrible terremoto producido hace pocos días.  La capital Puerto Príncipe quedó destruida, más de 100 mil muertos, miles de heridos y desaparecidos, dos millones de afectados. Los trabajadores y pobres hacinados en la urbe principal llevaron la peor suerte.
Esta catástrofe originada por la naturaleza se suma a la tragedia secular de un país prácticamente colonizado y, a consecuencia de ello, condenado al hambre y la miseria de la mayoría de su población. Siglos de esclavitud, explotación y saqueo de sus riquezas naturales anteceden a esta nueva tragedia. Son responsables de esta realidad  los países imperialistas, primero Francia y después los EEUU. Habiéndose liberado de Francia mediante la primera revolución del continente contra la esclavitud y el coloniaje en 1804,  cayó en las garras del imperialismo norteamericano  y sus lacayos internos como los sanguinarios Duvalier.

Los años recientes, a partir del 2004, luego del golpe contra el presidente Aristide propiciado por los EEUU,  Haití vive sometido al control militar imperialista a través de la ONU y su organismo la Misión de la Naciones Unidas para la Estabilización de Haití,  MINUSTAH , so pretexto de “pacificación”.  En realidad se trata de  una ocupación militar para evitar que las masas trabajadoras y empobrecidas que han mostrado una y otra vez su disposición a la rebelión, se hagan dueñas de su propio destino, mientras las transnacionales explotan la mano de obra barata y saquean a su antojo. Consecuencia de ello 76% de su población vive con menos de dos dólares diarios y 56% con menos de un dólar. Sólo dos de cada diez haitianos tienen algún trabajo remunerado. La esperanza de vida es de 50 años. Además, predomina la carencia  de viviendas adecuadas, de agua potable, de servicios médicos, electricidad, educación etc., que lo ubica como el país más pobre de América Latina. Una tragedia social que se hace más aguda con la destrucción producida por el  terremoto.

AYUDA Y NO MÁS INVASIÓN IMPERIALISTA
Semejante catástrofe ha conmovido al mundo y ha convocado a la ayuda humanitaria. Hay una movilización sin precedentes en pos de esta medida.  Unas llegan sin condiciones y otras provenientes fundamentalmente de los países imperialistas bajo conocidas y determinadas condiciones. Pero gran parte de esos recursos, según denuncian las victimas, aún no llegan a sus manos. Como ocurre siempre en estos casos, es la burocracia dependiente de la clase dominante y sus gobiernos los que toman el control de la distribución en beneficio de los mismos.
Es más, la tan requerida ayuda es tomada como pretexto para consolidar el control y el sometimiento del país. Esto ocurre principalmente con el proceder de los EEUU bajo Obama. Lo primero que han hecho, al mando del Pentágono, fue tomar el control militar del país. Tienen ya el control absoluto del Aeropuerto. En vez de ayuda humanitaria o bajo esta cobertura vienen desplegando tropas de guerra por mar, aire y tierra. Existen ya más de 10 mil soldados norteamericanos en Haití. El gobierno de Prével acepta sin chistar esta intromisión. De esta manera, busca prevenir y sofocar cualquier manifestación de descontento del pueblo ante un rescate que no le satisface y ante una posterior reconstrucción de la cual  no será la  principal beneficiaria. Una política en el marco de   profundizar el yugo colonial de Haití convirtiéndolo en una nueva base militar para afianzar su estrategia de sometimiento de Latinoamérica trazada con el Plan Colombia y el golpe militar de Honduras. La ONU a su servicio, hace su propio trabajo, anunciando que no sólo no dejará Haití, sino que aumentará en otros miles sus efectivos militares, donde lastimosamente vienen participando soldados del ejército boliviano. Por eso se levantan voces reclamando ayuda y no invasión.
Los países imperialistas que hoy se rasgan las vestiduras deberían empezar por reconocer su culpabilidad y en vez de buscar someter aún más a Haití, mínimamente condonar de inmediato la deuda externa ilegítima de este  país que asciende a casi dos mil millones de dólares.

QUE LA COB ENCABECE LA SOLIDARIDAD  DE LOS TRABAJADORES.
Los países imperialistas, culpables directamente unos y cómplices otros, no tienen ningún interés en llevar solidaridad efectiva a los trabajadores y el pueblo pobre. Les interesa “rescatar” y “reconstruir” Haití en tanto que colonia, pero de ninguna manera como un país independiente. Por eso se hace necesario impulsar la más amplia solidaridad de los trabajadores del mundo, la cual debe expresarse en alimentos, vestidos, medicinas y también en dinero. Apoyo que debe llegar directamente a las organizaciones de los trabajadores y del pueblo. Una acción independiente de las medidas tomadas por los gobiernos e instituciones ajenas a los trabajadores. Y, en este sentido, es fundamental que los trabajadores haitianos vitalicen sus propias organizaciones y se autorganicen. Ya existen iniciativas en curso a las cuales hay que sumar esfuerzos desde Bolivia. Exigimos a las organizaciones de los trabajadores del campo y la ciudad, especialmente a la COB y la CSUTCB, que no puede menos que guardar relaciones con las de Haití, así como a la FUL y demás organismos que fungen de dirección estudiantil, a realizar una consistente campaña para llevar este apoyo material a los trabajadores y el pueblo de Haití.  Tiene que llegar el apoyo concreto de los trabajadores y de la juventud de Bolivia.

RETIRO DE LAS TROPAS BOLIVIANAS DE HAITI
Por otra parte, el gobierno de Evo Morales se hizo presente con una ayuda llevada en persona por el Vicepresidente García Linera. El constató la catástrofe y denunció los objetivos invasores de los EEUU. Sin embargo, esa postura no se condice con la participación de las tropas militares bolivianas (más de 200 efectivos) en la invasión encubierta de “pacificación” que lleva a cabo la ONU desde hace cuatro años en Haití; tropas de la MINUSTAH, encabezadas por Brasil de Lula, al servicio del imperialismo norteamericano que subyuga Haiti y cuya pacificación consiste en  reprimir a los trabajadores, la juventud y sus justas luchas con saldo de muertos y heridos.  Llamamos a los trabajadores a exigir el retiro inmediato de las tropas bolivianas o su conversión en brigadas de ayuda independientes de la  MINUSTAH. No se puede denunciar a los EEUU mientras se forma parte de su misión colonizadora, menos si el gobierno se reclama defensora de los pueblos originarios.
 Finalmente, de la tragedia social provocada por la dominación imperialista, hoy agravada por la tragedia natural sin precedentes, Haití sólo podrá salir si el propio pueblo trabajador toma los destinos del país en sus propias manos. La reconstrucción que propicia el imperialismo no irá en esa dirección, sino en beneficio de sus intereses de dominación. Es preciso que  la ayuda de los trabajadores sirva para que el pueblo haitiano prepare la perspectiva de su propia salida anticapitalista y antiimperialista, vale decir socialista.
La Paz, 19 de Enero de 2010