II CONGRESO DE LA UMSA: INFORME DE JUAN JOSÉ VILLA, DELEGADO DE BASE POR COMUNICACIÓN


El Congreso de la UMSA es la máxima instancia de decisión universitaria; un organismo donde se debería poder transformar la estructura institucional, política, jurídica y académica de la universidad.

De acuerdo al Artículo Nº 17 del Estatuto Orgánico de la UMSA, las atribuciones del Congreso son:

  1. a) Fijar la política universitaria de la UMSA en todos los niveles;
  2. b) Aprobar o modificar el Estatuto Orgánico de la Universidad;
  3. c) Fijar la posición de la UMSA ante el Congreso Nacional de Universidades;
  4. d) Aprobar y gestionar ante el Sistema la creación de nuevas Áreas y Facultades.

El primer congreso de nuestra casa de estudios superiores se realizó en 1988, hace 31 años. En todo ese período, las decisiones trascendentales han sido definidas por las autoridades, una pequeña casta burocrática que administra los recursos universitarios y se coloca por encima de las bases. Reunidas en el “Honorable” Consejo Universitario (HCU), “Honorable” Consejo Facultativo (HCF) y “Honorable” Consejo de Carrera (HCC) han ido gobernando en función del sistema capitalista, privilegiando las necesidades de las grandes empresas, deteriorando el magro presupuesto de la educación pública, es decir, dejando de lado las necesidades de las y los de abajo (el pueblo trabajador).

Estas autoridades se vestían de rosado, provenientes del MNR, partido del asesino Gonzalo Sánchez de Lozada, y gobernaban con sus aliados, MIR, ADN, NFR entre otros. Después, del rosado se pasaron al azul (MAS) pero con el mismo contenido de clase. Fueron los azules quienes violaron la autonomía universitaria y legalizaron el control policial en la UMSA. Ahora, existe un cogobierno entre estas autoridades, todos los colores concilian con tal de mantener puestos de poder, incluido el Rector, que en la radio, TV y redes sociales discursa contra el MAS, pero adentro de la universidad cogobierna con el partido de gobierno. Esto ocurre porque tanto opositores como oficialistas están de acuerdo en un programa político basado en acallar a las bases e implantar planes educativos en función al Banco Mundial, con métodos de la democracia colonial decadente. En síntesis, los une la política de centro derecha.      

Desde el año 2015, las autoridades han planeado realizar un II Congreso de la UMSA de tal manera que no se vea afectada la estructura burocrática y sus privilegios; todo lo contrario, piensan reforzar su poder. Por ello, la información que brindan a las y los estudiantes es prácticamente nula. Todo se maquina desde las altas esferas de los Consejos, nada con las bases.

El Rector de la UMSA pensaba realizar el congreso burocrático el 2018. Para ello, las autoridades necesitaban designar delegados a dedo que les sean serviles o como mínimo acríticos. En la Facultad de Sociales, hubo una resistencia de vanguardia impulsada por la Juventud Socialista (JS) en contra de esa forma de designar. Esto hizo retroceder a la burocracia, por lo que se vio obligada a llamar a elecciones para que sean las bases quienes elijan a su delegado/a en la facultad.

Con un programa crítico, quien escribe estas líneas ganó el apoyo mayoritario de las y los estudiantes de Comunicación Social en las elecciones de abril de 2018. Sin embargo, la Dirección de Carrera y el Centro de Estudiantes CLIC, pretendieron desconocer el resultado. Reunidos en HCF, pusieron trabas a la acreditación del delegado de base. Tuvo que convocarse a una asamblea estudiantil para resolver el asunto. Las y los estudiantes volvieron a ratificar el triunfo del autor de este breve informe. Y a pesar de esto, la Dirección continuó negándose a reconocerlo durante varios meses. Pero, al no tener argumentos, no tuvieron más que aceptarlo. Esta dilación reflejó el temor que tienen las autoridades a una voz crítica.

Pasó el tiempo y, debido a lamentables peleas sobre puestos de poder en los Consejos, el Congreso de la UMSA no ha sido instalado hasta nuestros días. Desde luego, no hay mayor información al respecto porque todo se cocina entre cuatro paredes. Las autoridades están esperando su mejor momento para lanzar un evento a su medida. Pero ese momento les cuesta encontrarlo. Lo que sí es seguro es que no piensan en la participación mayoritaria de las bases.

Por este motivo, presento este informe al estudiantado, ya que los dirigentes y directores no lo hacen por las razones burocráticas que les es inherente a su actividad.

Presento el programa crítico resumido con el que fui elegido Delegado de Base de Cs. De la Comunicación Social. También dejo a su alcance los documentos oficiales del Rector. Me gustaría sacar fotocopias para entregárselos a los 5 mil estudiantes de nuestra carrera, pero las autoridades no nos dan ni un centavo de presupuesto a los delegados de base y el material es ciertamente abultado. Así que dejaré estos documentos en la fotocopiadora de la carrera, 4to piso del edificio René Zavaleta, disponible para todos y todas.

Me despido con un abrazo y saludos revolucionarios.

ATTE.

 

Juan José Villa Sotomayor

DELEGADO DE BASE AL II CONGRESO DE LA UMSA

POR COMUNICACIÓN SOCIAL

 

PROGRAMA CENTRAL DEL DELEGADO DE BASE DE CS. DE LA COMUNICACIÓN SOCIAL AL II CONGRESO DE LA UMSA

 

GOBIERNO TRIPARTITO CON MAYORÍA ESTUDIANTIL

El programa revolucionario lleva como principio la unidad férrea que debe forjarse entre el movimiento estudiantil y la clase trabajadora, propugnando un cambio de raíz en la universidad, enfocado en cambiar el caduco cogobierno por un gobierno tripartito con mayoría estudiantil, donde las y los trabajadores del pueblo boliviano participen, para acabar con la actual influencia pro imperialista de las autoridades, que vienen aplicando de diversas formas las políticas del Banco Mundial en favor de las grandes empresas. Es hora de pensar en las necesidades de las y los de abajo.

QUE LA BASE DECIDA

Las autoridades y dirigencias serviles a ellas son las que toman las decisiones sobre la educación superior sin considerar las necesidades de la base. A estas últimas, las ven como material electoral para llegar al poder, pero después las marginan y, si se rebelan, las reprimen. Es hora de cambiar esta forma burocrática de poder. Las decisiones trascendentales deben ser tomadas por las bases, ya no por la burocracia.

ASAMBLEA REPRESENTATIVA COMO MÁXIMA AUTORIDAD

El organismo donde se puede plasmar la deliberación abierta y democrática de la base es la Asamblea Representativa. Al saber esto, las direcciones universitarias han tratado de desprestigiarla llamando Asamblea a la reunión de unas cuántas personas a su favor, desorganizando la participación de la mayoría. Por eso es trascendental aclarar que las asambleas deben ser representativas, es decir, con participación de base. La propuesta de establecer la auténtica democracia universitaria se basa en establecer a la Asamblea Representativa como máxima autoridad.

 VOTO UNIVERSAL

Es fundamental erradicar el voto ponderado – en el que el voto de un docente equivale al de 40 estudiantes –  para recuperar el sentido de una verdadera democracia universitaria. Se lo debe reemplazar por el voto universal, propugnando que el voto de una persona valga por igual, sin distinción de títulos o cargos.

 RECUPERAR LA VERDADERA AUTONOMÍA UNIVERSITARIA

Recuperar la verdadera autonomía universitaria, que significa la independencia de la universidad respecto al Estado Capitalista y sus gobiernos de turno, para poner la educación superior al servicio del pueblo trabajador, de sus necesidades y luchas. Cuestión que implica la imperiosa necesidad de expulsar a la policía de la Universidad, pues su presencia es la injerencia directa del aparato represor del Estado que busca impedir los cambios revolucionarios en las casas de estudios superiores.

POR MAYOR PRESUPUESTO PARA EDUCACIÓN

Como las autoridades gobiernan en función a planes capitalistas, son cómplices del deterioro del presupuesto de la educación pública, de esta manera, se comportan como funcionarios del Estado que cada vez quita recursos a educación y salud para privilegiar a las grandes empresas multinacionales. En lugar de velar por el desarrollo educativo de su pueblo, el actual gobierno de turno prefiere subvencionar la exploración petrolera a las transnacionales con los impuestos de los y las trabajadores. Es hora de decir ¡basta! Luchemos porque nuestros recursos sean invertidos en educación.

DISTRIBUCIÓN DE RECURSOS DEFINIDA POR LAS BASES EN ASAMBLEAS

La distribución del presupuesto universitario debe ser definida por las bases, tomando en cuenta las necesidades sociales de educación. Hay que acabar con la manipulación de recursos que realizan las autoridades que han sumergido a la UMSA en la corrupción. Para acabar con esta lacra, que la base decida la distribución de su presupuesto en Asambleas Representativas.

CÁTEDRA LIBRE Y PARALELA

Para acabar con la mediocridad docente, es necesaria la instalación de la Cátedra Libre y Paralela. Cátedra Libre se refiere a seleccionar al docente solo de acuerdo a su capacidad teórico práctica y no a otros requerimientos como la prebenda que promueven las autoridades; para conseguir esto es imprescindible la voz y el voto de la base estudiantil en la selección de docentes. Cátedra Paralela se refiere a que el estudiante debe tener multiplicidad de opciones para elegir al catedrático con quien pasar clases.

FISCALIZAR Y NO COGOBERNAR

El cogobierno paritario ha caducado, pues en la práctica se ha mostrado como el gobierno de la casta burocrática universitaria y las dirigencias estudiantiles vendidas. Cada vez que sube un estudiante a cogobernar en los Consejos, se transforma en un aprendiz de burócrata y se separa tajantemente de sus bases. Por eso, el representante de las bases que quiera ser consecuente, no debe ir a cogobernar, sino a fiscalizar a esa casta burocrática que maneja el poder de la universidad. Fiscalizar para informar a las bases y decidir acciones con ellas.

POR UNA ORIENTACIÓN ACADÉMICA CRÍTICA

La orientación académica general de las autoridades está en función de los intereses de los monopolios económicos. Mientras en los discursos dicen estar con el pueblo, en la práctica se inclinan ante el Banco Mundial y sus planes de eliminar el sentido crítico social para formar tecnócratas sin ideas, deseosos de venderse a cualquier burgués, desligados de la base de la sociedad. Por ello, es fundamental luchar por una orientación científica crítica, es decir, una academia pensada en función de las necesidades sociales del pueblo trabajador, por su liberación de las cadenas de la opresión y explotación que existen hasta nuestros días.