BALANCE DEL XVI CONGRESO DE LA COB


EN MEDIO DE LA DERECHIZACIÓN DEL OFICIALISMO:

EL CONGRESO BUROCRÁTICO IMPUSO OTRA DIRECCIÓN PREBENDAL Y SERVIL AL GOBIERNO DEL MAS EVO-LINERA

¡DESCONOCER EL BUROCRÁTICO XVI CONGRESO!

¡POR UN CONGRESO DEMOCRÁTICO CON PARTICIPACIÓN REPRESENTATIVA DE LA BASE!

LUCHAR POR UNA DIRECCIÓN CLASISTA Y DE COMBATE

¡RETORMAR LA LUCHA POR CONSTRUIR EL IPT!
RECUPERAR LA INDEPENDENCIA DE CLASE

¡PREPARAR LA LUCHA HACIA UN NUEVO OCTUBRE QUE LLEVE A LOS TRABAJADORES AL PODER!

El XVI Congreso de la COB fue un evento burocrático que se realizó del 18 al 24 de enero, en la ciudad  de Tupiza, después de varias postergaciones burocráticas previas, que alargaron por dos años la gestión de Trujillo.

En el congreso organizado y manipulado por la burocracia sindical pro Evo, se nombró un comité ejecutivo acorde a los planes del gobierno, a la cabeza de Guido Mitma y junto a él representantes directos del MAS, como Juanita Ancieta, dirigente de las Bartolinas e implicada en los casos de corrupción del Fondo Indígena (pero socapada por el gobierno). Se definió dar el apoyo al “proceso de cambio”, y respaldar la modificación de la Constitución Política del Estado (CPE) para viabilizar la re reelección del binomio oficialista Evo – Linera, plasmando todo esto en el documento titulado “Declaración Política del XVI Congreso de la COB”, abandonando la lucha por la independencia de clase y la construcción del Instrumento Político propio de los trabajadores (IPT).

Esto se debe a que fue preparado por la dirección encabezada por Trujillo, quien entregó su total apoyo al gobierno tras las prebendas que este le otorgó durante su gestión, y conducido por la burocracia sindical pro gobiernista. Estos dirigentes evadieron la realización de un balance de la dirección saliente, que no se dignó a presentar, ante la base, el informe sobre el porqué se traicionó la línea política mandatada por el XV Congreso respecto al IPT. Tampoco presentó el informe económico de su gestión, situación grave pues la dirección de la COB recibe aportes importantes de dinero de los cientos de miles de trabajadores afiliados. Por otro lado, el gobierno les entregó fondos para la construcción del hotel de la COB y para la compra de movilidades. De nada de eso la dirección ha rendido cuentas ante la base.

UN CONGRESO BUROCRÁTICO

En comparación con el Congreso Fundacional del Partido de los Trabajadores de 2013, en el que participaron cerca de mil ochocientos delegados afiliados a la COB, el XVI congreso contó solamente, y en su mejor momento, con alrededor de 350 asistentes.

En este marco, la burocracia dañó hasta la más elemental democracia obrera: no prepararon la discusión democrática previa de los documentos congresales con la base. Durante el congreso, no difundieron los documentos a debatir, coartaron la discusión democrática favoreciendo a las posiciones oficialistas, y a la hora de la votación no pusieron en consideración las posiciones de la minoría que estaba en contra,  como si hubiera habido un apoyo unánime al gobierno cuando no fue así.

En la Comisión Política y la Plenaria Final de aprobación de documentos, prohibieron la grabación de las intervenciones con el objetivo de evitar mostrar a la base el carácter burocrático del evento.

En la poca base asistente, existieron voces contrarias a la burocracia, de distanciamiento respecto al gobierno y repudio a la derecha, pero que estaban limitadas por la capitulación de sus direcciones sindicales al MAS.

LA OFENSIVA DEL GOBIERNO CONTRA LA VANGUARDIA DEL PROLETARIADO

Las direcciones y el gobierno se atrevieron a imponer un burocrático XVI Congreso de la COB, por la ofensiva previa que lanzaron contra la vanguardia del proletariado impulsor de las luchas por las reivindicaciones más sentidas de las masas y promotor del Partido de los Trabajadores.

En el XV Congreso de la COB de 2012, las bases mandataron la lucha por el pliego petitorio y la construcción del IPT como alternativa política propia de los trabajadores, mostrando un proceso real de distanciamiento de las masas respecto al gobierno que venía de lanzar el gasolinazo, azucarazo, atacar al TIPNIS, entre otros. A la cabeza de los mineros de Huanuni, los trabajadores lucharon por sus reivindicaciones,  se enfrentaron al gobierno; se abría el camino para la independencia de clase. Pero las direcciones traicionaron las luchas desgastando las movilizaciones, preparando las condiciones para la represión gubernamental. Así sucedió, por ejemplo, a mediados de 2013, en la lucha por la Jubilación Digna, en Caihuasi, con el saldo de más de 100 mineros apresados, varios heridos y un trabajador muerto por la brutal represión gubernamental. Lo propio en Parotani con la represión a los trabajadores fabriles. Lucha tras lucha, los dirigentes de la COB se sentaban en la mesa del gobierno a pactar acuerdos envileciendo la petición de las bases. A pesar del boicot de los dirigentes, el proceso de distanciamiento daba miras a su profundización y las bases, nuevamente encabezadas por los mineros de Huanuni, presionaron a la dirección de la COB para fundar el PT y realizar sus dos primeros congresos. El partido nació con influencia de masas, se dirigía hacia a la independencia de clase, pero el gobierno, sabiendo el peligro que representaba el PT contra los intereses oficialistas y de la patronal, intervino para desbaratarlo con la burocracia a su favor. Montes, Trujillo, Guido Mitma y compañía, prebenda de por medio, aislaron al PT convirtiendo a la COB en furgón de cola del gobierno, intentando minimizar su traición haciendo algarabía del “doble aguinaldo” y otras migajas electoralistas del oficialismo. La ofensiva propinada por el gobierno y sus lacayos, dejó al PT con una débil dirección a la cabeza de Martínez, Rodríguez, Gonzales, Solares, Arenas, entre otros, quienes, lamentablemente, en lugar de denunciar sistemáticamente la traición de la  dirección pro oficialista, capitularon a esta, abandonando la lucha por la defensa del programa de independencia de clase en el seno de la COB. Dieron el aval para que algunos individuos tomen la sigla del PT para que este “funcione” independiente de la COB, sin las masas, dejándolas huérfanas de una alternativa que se encaminaba a la independencia de clase. Estos dirigentes del PT tenían el deber de presentar un informe a la base y al congreso, pero no lo hicieron, ni exigieron el respectivo informe a Trujillo y Mitma, quien fue electo presidente del PT en su primer congreso.

A su vez, se agudizó la persecución política de la vanguardia de los trabajadores. Una campaña de amenazas de despidos azotó, desde el 2013, al proletariado minero, y se otorgó más prebendas a sus dirigentes para que presionen a sus bases a tomar la decisión de retirarse o apoyar al “proceso de Cambio”. Esta ofensiva se extendió a las demás organizaciones de la COB. En tiempos electorales de 2014-2015, la prebenda para la burocracia se puso al orden del día, y sumado a la persecución política de la vanguardia obrera, el gobierno tomó el control burocrático de la mayoría de las organizaciones de los trabajadores. Tras la traición histórica de las direcciones, el proletariado quedó sin alternativa clasista, y poco antes del Congreso, se impuso la política de reducción de personal a través de la jubilación forzada de los mineros de Huanuni, otro golpe a la vanguardia obrera combativa.

La misma ofensiva afectó, previamente, los congresos de la COD de Oruro y Potosí, Federación de mineros, entre otros, para que fallen a favor del oficialismo.

Así el gobierno preparó el terreno para organizar un burocrático XVI Congreso de la COB.

UN DOCUMENTO POLÍTICO MASISTA

En el congreso, las direcciones burocráticas unificaron sus intervenciones en torno a los documentos políticos de la Federación de Mineros y la Confederación de Fabriles, dos propuestas masistas recalcitrantes que fueron fusionadas para dar origen a la “Declaración Política del XVI Congreso de la COB”. Un  documento político que oculta la realidad y se llena de mentiras para justificar la capitulación al gobierno. Por ejemplo, en sus páginas se celebra la nacionalización de los recursos naturales, especialmente de los hidrocarburos, cuando en verdad solo hubo un cambio de contratos que legitima el saqueo imperialista en el país. Oculta que transnacionales como Repsol, British Gas, Total Fina Elf, saquean nuestros hidrocarburos y cuentan con la seguridad jurídica otorgada por el gobierno. Ésta y otras barbaridades se juntan para justificar el abandono de la independencia política de clase y la violación a los estatutos de la COB, para terminar por proclamar la unidad de la COB con el Estado (Burgués), llamando a respaldar  la modificación  del Art. 68 de la CPE; a votar por el Sí a la cuarta reelección de Evo-Linera en el referéndum del 21 de febrero.  Esta línea política de la burocracia coloca como militantes del MAS al conjunto del movimiento obrero afiliado a la COB.

EL POR LE HIZO EL JUEGO A LA BUROCRACIA

El día del “debate” en la comisión política, los burócratas centraron su ataque contra el documento del POR Lora, presentada por la Brigada Sindical Revolucionaria (quienes llevaron una reducida delegación, burocrática), defendido por Álvarez del magisterio paceño y Mostajo de FUL Cochabamba. Este documento afirmó que la derecha oligárquica “era un fantasma que no existe” , que el gobierno del MAS era el único enemigo, y no planteó una salida concreta de independencia de clase, apenas mencionó la independencia sindical y borró de la escena al IPT. Esta posición, al colocar a los trabajadores como simples opositores sin alternativa de clase, y claramente le abría el paso a la derecha política, que ni siquiera estaba presente en el congreso; dio en la yema del gusto a la burocracia para que ésta agite que todas las posiciones contrarias a Evo le abrían el paso a la derecha por lo que no había más que cerrar filas con el gobierno. A la hora de la aprobación de documentos sus representantes no defendieron el derecho elemental al voto de la oposición en minoría, ni denunció ese atropello, dejando pasar las maniobras burocráticas. Finalmente, el POR tuvo un acuerdo implícito con la burocracia: borrar al IPT del XVI Congreso de la COB.

EL MST-JS EN EL XVI CONGRESO

Nuestro partido, mediante compañeros fraternos acreditados, presentó el documento “Aporte del Movimiento Socialista de los Trabajadores al XVI Congreso de la COB”. Aunque no fue recepcionado oficialmente por la  directiva de la comisión política, la poca base de los asistentes recibió nuestro aporte, mostrando interés por las posiciones de independencia de clase. El texto llevó consignas de ruptura con el gobierno desde la portada, llamando a recuperar la independencia de clase, construir el PT por una dirección clasista y de combate para la COB. Tal fue su difusión el día del “debate” en la comisión política que los representantes del Partido Comunista de magisterio, en sus intervenciones, atacaron, sin fundamento, nuestras posiciones respecto al IPT. A su vez, algunos delegados mineros de base expresaron a nuestros compañeros  simpatía por la línea política que lanzamos. Esta experiencia es un reflejo de que, a pesar de las maniobras burocráticas, existe un espacio para la izquierda revolucionaria y para retomar la construcción del IPT.

PERSPECTIVAS DE LA SITUACIÓN NACIONAL

Las resoluciones del congreso burocrático no reflejaron lo que sucede en la situación nacional. El gobierno de Evo Morales, en la etapa en que la crisis económica mundial ya afectó la economía boliviana y caen los precios de las materias primas, se ve obligado a garantizar la estabilidad de la patronal aplicando ajustes más duros contra los trabajadores, ahora con el aval del burocrático congreso de la COB. Medidas como la ley de incentivos petroleros a favor de las transnacionales, recortando el presupuesto de las universidades y municipios; despidos bajo la modalidad de jubilación forzada del proletariado minero; el aumento de los niveles de explotación en la producción de mineral; van en este sentido. Es así que los Jubilados, trabajadores en salud, entre otros, ya se han manifestado por sus reivindicaciones contra el gobierno. Las bases mineras de Huanuni luchan y combaten la “reducción de personal”. Hace unas semanas, presentaron en el 32°Congreso de la Federación de Mineros (FSTMB), un documento opuesto al gobierno, cercano a la independencia de clase, que mencionaba al PT, mismo que obtuvo de los delegados congresales cerca de 100 votos a favor. Sin embargo las direcciones de Huanuni dejaron atrás su propuesta progresiva para formar parte de la dirección pro gobiernista de la FSTMB y capitular de igual manera en el Congreso de la COB .

A pesar de las direcciones traidoras, los trabajadores, azuzados por sus precarias condiciones de vida, van a tener que luchar por sus reivindicaciones y, en ese camino, tendrán que chocar inevitablemente contra la burocracia sindical y el gobierno. Por el momento, la lucha está mediada por la coyuntura electoral.

DESCONOCER EL BUROCRÁTICO XVI CONGRESO. POR UN CONGRESO DEMOCRÁTICO Y UNA DIRECCIÓN CLASISTA Y DE COMBATE PARA LA COB.

Los trabajadores no podemos aceptar un congreso burocrático que coloca a las masas afiliadas a la central como militantes de hecho del MAS. Por eso y las razones que hemos expuesto en este documento, debemos desconocer el XVI Congreso con todas sus resoluciones y la dirección masista que salió de ahí. Debemos exigir un verdadero congreso democrático que garantice el debate previo de los documentos y la participación representativa de las bases. Que aborde el balance político del XV Congreso e informe económico de la gestión Trujillo y refleje realmente la situación de los trabajadores. En el mismo no podemos quedarnos entre la derecha política y el gobierno, debemos luchar por una dirección de la COB clasista y de combate,  capaz de centralizar las luchas, por un salario digno acorde al incremento de costo de vida, por una jubilación bajo el sistema de reparto, entre otras reivindicaciones, pero con el objetivo mayor de construir una salida política de independencia de clase. En este camino es necesario romper con el gobierno, decirle NO a su cuarta reelección y cerrarle el paso a la derecha dotando a nuestra central de una dirección revolucionaria, que tiene la posibilidad de forjarse en concreto si se retoma la construcción de su propio instrumento político, el IPT, tal como mandató el XIV y XV Congreso de la COB.  De esta manera la salida obrera, campesina y popular podrá surgir como una alternativa real de gobierno de los trabajadores capaz de retomar y profundizar la revolución de octubre de 2003, que verdaderamente expropie a la oligarquía y expulse al imperialismo, hacia el verdadero socialismo. El MST JS pone su granito de arena para plasmar esa tarea histórica, pero necesitamos la fuerza de la vanguardia obrera y juvenil que luche honestamente por esos objetivos, a quienes los convocamos fraternalmente a organizarse junto a nosotros.

La Paz, 30 de enero de 2016