FUL: ¡FUERA LA MAFIA CABA DE LA UNIVERSIDAD!


POR ELECCIONES DEMOCRÁTICAS Y UNA FUL REPRESENTATIVA Y DE LUCHA

La mafia Caba que llegó a la FUL fraudulentamente, realizó en dos años una gestión antiestudiantil. No sólo porque no encabezó ninguna lucha por los derechos estudiantiles colocándose, por el contrario, al  lado de las autoridades,  sino que no rindió cuentas de cerca de  dos millones de bolivianos producto de los aportes de los estudiantes a la FUL. Al respecto una Auditoría señala la invalidez de los descargos presentados por los “dirigentes” de la FUL y recomienda el inicio de acciones legales contra Rojas Caba y Jorge Choque por daño económico a la Universidad (INF. AUD.INT. No PR-001/11). Más aún, ningún estudiante  de base lo ha  visto  presidir una asamblea estudiantil donde se discuta sus problemas, porque nuca  convocó a la misma. No obstante esta condenable trayectoria, trató de organizar  una farsa electoral con un Comité Electoral nombrado a su medida, sin debate ante las bases,  modificando  reglamentos a su antojo para quedarse, ahora, no dos sino tres años, etc.  
Pero esta tentativa resultó un fracaso porque no pudo realizar las apetecidas elecciones. Tras prorrogar varias veces la fecha, sin competencia alguna porque hasta los frentes que le hacían el juego se retiraron, con dinero de origen desconocido porque dada la burda maniobra incluso el HCU que lo protegió dos años, le negó el desembolso correspondiente,  montó una ridícula pantomima electoral con Caba, único candidato, cargando ánforas para tratar de instalar mesas, resguardado por matones armados. Intento que no prosperó en el Monobloc central donde fue impedido por los sectores opuestos a la farsa. Cuando posteriormente  intentó otra vez, el HCU ordenó cerrar el Monoblock argumentando “enfrentamiento entre grupos de estudiantes”, sin señalar la verdad  que consistió en la farsa que quiso realizar Caba a sangre y fuego. Porque para lograr su objetivo con sus matones golpeó gravemente a estudiantes e incluso se permitió llamar a la policía que acudió presurosa para reprimir.
Pero lo increíble y más repudiable aún es que después de este escandaloso fracaso, busque acreditarse. No faltaba más. Para ello siendo juez y parte dice que votaron en 9 facultades, no así en cuatro. Con lo que, en el mejor de los casos,  las supuestas elecciones no son válidas. Pero resulta que el Ejecutivo de la Confederación de Universitarios (CUB) da como válida esta farsa y “acredita” a Caba como dirigente de la FUL-UMSA. Procede así usurpando funciones en clara connivencia delincuencial.  Por lo visto la mafia de la derecha también esta enquistada en la CUB. Se protegen mutuamente. Pero esa “acreditación” no tiene ningún valor. No es legal porque no le corresponde, menos legítimo porque Caba no sólo no fue reelegido, sino que fue rechazado.
Aunque del HCU se puede esperar cualquier tropelía, sería un gravísimo atentado más contra los derechos estudiantiles y la democracia universitaria, que contraviniendo el no haber desembolsado los dineros para la farsa electoral, habiendo cerrado el Monoblok el día en que éste individuo pretendió llevar adelante dicha farsa y, por tanto, conocedor  de que no hubo elecciones, se permita todavía acreditarlo.  Si fuera así se habría consumado ante los ojos de los estamentos universitarios, la más flagrante impostura que implicará ser repudiada, desconocida y combatida por la base estudiantil.
Las maniobras impresentables de Caba,  se debe a la descomposición política y moral de la derecha en la universidad, a su crisis terminal.  Su burdo proceder y sus arbitrariedades  se vuelven contra ella.   No es por eso casual, farsas como las de Caba y como la que se quiso pasar en Ciencias Sociales donde, a pesar de todo, fue derrotada.
Lo que corresponde para recuperar un mínimo de decencia en la universidad, es promover un movimiento que expulse de la misma las mafias de matones y ladrones, como se hizo en su oportunidad con Diego Salazar. Este movimiento debe ser parte de la necesidad de hacer una revolución universitaria para liberarla de la derecha   que institucionalizó la corrupción, las mafias, el abuso de autoridad, el miedo de cuartel y la mediocridad académica.
Parte también de esta lucha es realizar elecciones democráticas para la FUl, con un Comité Electoral elegido en asambleas  representativas, por facultades  y no impuestas  desde arriba, con pretendidos tribunales especiales, tampoco en nuevos conciliábulos mafiosos. Por una FUL representativa, democrática y de lucha al servicio de los estudiantes.
La Juventud Socialista  se opuso  desde el inicio a la farsa electoral que denunciamos. Compartió esta tarea con los Centros de Ciencias Sociales, los cuales en  asamblea facultativa llamaron a rechazar  la pantomima de Caba. Para continuar esta lucha, llama a todo los sectores estudiantiles sanos, empezando por Ciencias sociales,  a trabajar desde ya por las citadas elecciones transparentes y democráticas.